Las Pastillas del Abuelo se presentaron por primera vez en el Luna Park con un lleno total y rodeados de muchísimos músicos amigos entre los que estuvieron Micky, de Los Piojos, “Maiquel” de Kapanga, Manu de La Mancha y Ale Kurz de El Bordo. El show duró más de tres horas y tuvo temas de los dos discos más muchos inéditos.
Como todo en su carrera, este paso llegó muy rápido. Desde que se empezaron a hacer conocidos por los temas colgados en Internet, hasta hacer colapsar La Colorada, donde no pudieron tocar más por la cantidad de gente que se sumaba a verlos, hasta los siete Teatros de Flores que hicieron el año pasado, Las Pastillas del Abuelo tuvieron un ascenso impensado hasta para ellos mismos. Sin embargo, lo que ocurrió ayer en su primer Luna Park asombra a propios y extraños. El estadio estuvo colmado por casi 9 mil personas, que habían agotado las entradas hace un mes, y la fiesta fue completa en un recital que duró casi 3 horas y cuarto. Durante 34 temas, Las Pastillas repasaron sus dos discos editados y muchos de sus temas inéditos, junto a muchísimos músicos amigos de otras bandas. A pesar de que por momentos no sonó como todos esperaban, el recital colmó las expectativas de los fanáticos pastilleros.
La hora señalada para el comienzo era las 21 y la gente estaba toda adentro del Luna, esperando con ansias para que empezara la fiesta. Pero antes del inicio, se apagaron las luces y los presentes pudieron disfrutar del segundo video clip de la banda, Tantas escaleras (el primero fue Oportunistas y fue lanzado el año pasado). A las 21.15 se levantó la pantalla y en el escenario fueron apareciendo todos los integrantes de la banda, que contaron en la percusión con Jorge de La Perra que los parió, para abrir el show con Almafuerte. Ya desde el principio Piti intercalaba su voz con la gente, como lo hace en cada uno de sus recitales. Es una cuestión que divide las aguas entre la gente, ya que a muchos no les gusta, pero ya pasó a ser una marca registrada de los shows pastilleros y difícilmente pueda cambiarlo. Luego llegaron Cubano, Me resulta imposible y Historias, todos temas de su primer disco Por colectora.
El primer invitado de la noche fue Pampa de Mamá Chabela en los teclados, que hizo un muy buen solo para darle un arranque distinto a Amar y Envejecer (o Doctora para los más viejos seguidores), primer tema del show del segundo disco Las Pastillas del Abuelo. Para interpretar Oportunistas, Piti fue secundado en la voz por Ezequiel de La Furia de Petruza, que se la pasó corriendo desenfrenado por todo el escenario.
Luego sonó Cerveza, uno de los primeros temas que fueron conocidos por el público en general, y que fue coreado por prácticamente todo el estadio. De ahí en más Piti tuvo que, por momentos, cambiar un poco las letras o no apurarse tanto al cantar, para no dejarse llevar por el impulso de la gente, que se sabe todas las canciones y a veces su grito era tan fuerte que sobrepasaba al propio cantante.
El primer inédito fue Me han dicho, que contó con la presencia de Pablo de Madlita Suerte para acompañar con su saxo alto. Después sonaron Desde la postura, con una previa recomendación para el público de las películas Serás lo que has sido y La Dignidad de los Nadies por parte de Piti, y Candome de resaca (acá Piti le pifió en una parte de la letra y tuvo que volver atrás).
En este momento del recital, Piti mostró sus dotes poéticos para dedicarle un poema a su hermano, a su hermana y a su vieja. Todo para anticipar Viejo, un hermoso tema dedicado a su padre, que contó con el coro de Los Prófugos del Borda.
De acá en adelante y como anticipó Piti al decir que “vamos a viajar en el tiempo un rato”, llegó el momento para muchas de las canciones que están dando vueltas por Internet y se mantienen inéditas. Algo de vos inició el viaje, que siguió con Esperándome, en el que se sumó el guitarrista de Aves Negras. Luego sonó Clásica y moderna, que hizo explotar al Luna.
Después de bajar un poco, el clima subió bien alto con la aparición “Maiquel” de Kananga, para tocar la guitarra en Ama a quien llora por ti y Sabina y Piazolla. Y con Mira la luz por mi la fiesta se hizo cada vez más emotiva ya que es un tema que trae muchos recuerdos a los viejos pastilleros.
Se apagaron todas las luces del escenario y al prenderse se pudo ver que pusieron otra batería muy cerquita de la gente junto a varias banquetas, para que todos los integrantes de las Pastllas se dispongan a hacer un pequeño set acústico, en el que sonaron Duda, Lo más lindo, Contradicción y Maldita y cortamambo. Fue un momento muy íntimo y donde se pudo captar una de las facetas de la banda, que cautiva tanto como cuando tocan canciones que hacen bailar a todos. En el último tema de este set, Piti fue nombrando uno a uno a toda la banda, quienes iban dejando el escenario hasta dejar al cantante solo ante la gente, a la que despidió con un agradecimiento por bancar este momento tranquilo del show.
De acá hasta el final llegaron todos temas para hacer que la fiesta no terminará nunca. Primero sonó Perdido con varios invitados en el escenario. Ariel de Pampa Yakuza y Manu de La Mancha de Rolando. Luego siguieron con José, con la voz de Salvador de La Covacha. Y sin hacer una pausa pegaron Tantas escaleras con Mariano de La Morocha secundando en la voz a Piti. Locura y realidad, Osiris y Enano hicieron explotar a la gente en el Luna. Para seguir compartiendo el momento más exitoso de su carrera, Las Pastillas invitaron a Ale Kurz de El Bordo, que se calzó su guitarra hasta que en un momento se le cortó el sonido y se dedicó a cantar, pegando gritos que dejaron su huella en la noche.
Pero el tema que ejemplifica de manera perfecta la fiesta pastillera es Peldaño, en el que además de los muchísimos globos que trajo la gente, desde el escenario salieron una gran cantidad de papel picado para armar la fiesta. Estuvieron como invitados músicos de Almas Mugrientas. Luego sonaron Casada y un tema muy identificado con el grupo que sigue a Las Pastillas desde que empezaron, Mamá y Mortadela, que provocó otra gran explosión en la noche.
Cuando el recital parecía que se terminaba con Vuelta de tuerca y los miles de agradecimientos de parte de Piti hacia la gente, la banda se quedó en el escenario y invitaron a subir a Micky, bajista de Los Piojos, el más ovacionado de la noche por lejos, para tocar Por Colectora. Pero la fiesta no terminó ahí, sino que todavía faltaba Cowboy, donde la banda intentó repetir el ritual de que todos se sienten en el medio de la canción, pero el Luna Park es muy grande y esta vez no tuvo tanto éxito. El final fue con Skalipso, como acostumbraron en sus últimos shows, que tuvo a toda la gente saltando y bailando hasta la última nota. La gente y la banda no querían terminar nunca el show, pero después de más de tres y cuarto, Las Pastillas del Abuelo se despidieron del Luna Park, en lo que fue el recital más importante de su vida.
Juan Piti Fernández, Diego Bochi Bozzala, Fernando Vecchio, Alejandro Mondelo, Santiago Bogisich, Juan Comas y Joel Barbeito fueron los responsables de convocar a una multitud y hacer un show que quedará en la memoria de todos los fanáticos pastilleros.
fuente: El rock de mi vida