El cantautor folk Gabo Ferro dio su último concierto en el país antes de iniciar su gira por España.

Gabo. Foto: Rodrigo Alfaro
La voz dulce y singular de Gabo Ferro dejó atónitas a doscientas personas que escucharon atentas y silenciosas en el Centro Cultural Caras y Caretas su último show en Buenos Aires antes de su gira por España.
Sobre el escenario, un hombre sentado solo con su guitarra pidió a su público que se sintiera como en casa y comenzó a cantar acerca del silencio. El músico de folk abrió su show interpretando temas de sus discos: “Canciones que un hombre no debería cantar” (2005) y “Todo lo sólido se desvanece en el aire” (2006). Los relatos y sensaciones se transformaron en sonido.
La gente permanecía inmóvil. “Che, no cantan”, les reprochaba el ex líder de Porco. Entonces, unos pocos se atrevían a susurrar algunos versos, temerosos de aplacar una voz tan suave y, a la vez, poderosa. Al término de cada tema, llovían aplausos y ovaciones de una audiencia agradecida y satisfecha.

Gabo. Foto: Rodrigo Alfaro
No sin antes pedirle permiso a su público, el artista comenzó a tocar temas de su próximo disco, “Amar, temer, partir”, que saldrá en junio de este año. Se escucharon canciones no demasiado distintas a las de sus discos anteriores y cierta monotonía cubrió la sala del centro cultural.
De pronto, volvió a sonar una melodía familiar y la gente comenzó a moverse con “Calvas margaritas”, una sagaz descripción del desamor. Desde las butacas, las voces se soltaron y empezaron a pedir temas. Gabo les concedió “El jardín más bello” y “Beso el beso”, que interpretó junto a la cantante Flopa.
Ya se palpitaba el final cuando el artista apareció al borde del escenario cantando a capella “Dios me ha pedido un techo”. Su voz se magnificó revelando todas sus virtudes; porque además de una afinación impecable, la música de Gabo Ferro es dueña de letras sutiles y poéticas. Con contenidos y metáforas acerca de la vida y lo natural, sus canciones brindan una sensación de resguardo y abrigo.
Apenas pudo amagar a irse y el público ya pedía más. Complaciente, el cantautor volvió al escenario para cerrar con temas que eligió su audiencia. La gente aplaudía agradecida. “Bravo, Gabo”, gritaban desde el fondo. Bravo.
fuente: Rock.com.ar