Historia del Rock Nacional

 LOS AÑOS 60

Los años 60 encuentran a un Buenos Aires en plena ebullición. Las melodías de los Beatles dejarían sus huellas también en la juventud argentina. En 1965 llegaron a Buenos Aires Los Gatos Salvajes, un grupo rosarino que si bien ingreso en un circuito menos bohemio y más comercial, se sumó a la consigna casi utópico de cantar rock en castellano. Desde el Uruguay llegaron Los Shakers, de los hermanos Fattorusso, excelentes músicos que cantaban en inglés, y poco apoco todos comenzaron a converger en Pasarotus, un boliche de jazz en Pueyrredón al 1700 que cambió su denominación por La Cueva junto con la perla de once, plaza Francia, el instituto di tella y algunos otros pocos sitios marginales o casi desconocidos fueron el centro de incipiente movimiento. Habituales visitantes de ambos eran Tanguito, Javier Martínez, Litto Nebbia, Miguel Abuelo, Pajarito Zaguri, Pappo y Moris, todos ellos importantísimos nombres de lo que se estaba gestando: el movimiento de rock argentino.Las primeras épocas fueron realmente duras: carentes de medios, perseguidos por la policía, ignorados por los productores, incomprendidos por la prensa y el resto de los jóvenes, su radio de acción se vio circunscripto a escasos puntos de

Los beatniks

Los Beatniks

reunión. Los primeros en grabar fueron Los Beatniks, (Martínez Javier: batería, Moris: guitarra y voz, Navarro Jorge: teclados, Pajarito Zaguri : guitarra y voz, Perez Estévez Antonio: bajo) El 2 de junio de 1966 es considerada como la fecha de la primera grabación de rock argentino: en los estudios CBS, los Beatniks registran “Rebelde” y “No finjas más”, su único simple, del cual se editaron 600 copias y se vendieron 200.
Corría 1966 cuando Los Gatos, la banda liderada por el rosarino Litto Nebbia, edita un single con el primer éxito de la historia del rock local. El tema era La balsa y allí cambió la historia. El rock argentino hacía acto de presencia.

El regreso de los Gatos ¨La Balsa¨

Entre guateques y bailes típicos de la época comenzaron a aparecer bandas de jóvenes fuertemente influenciados por los sonidos que llegan de Inglaterra y Estado Unidos. El rock había llegado al Río de la Plata, y había llegado para quedarse.

Los Gatos

Los Gatos

Empiezan a surgir agrupaciones que marcarían una época imborrable, nombres que serían de referencia ineludible para generaciones futuras. Así empiezan a realizarse distintos conciertos de Almendra, liderados por Luis Alberto Spinetta, un veinteañero de increíble talento; Manal, trío de blues urbano de alto contenido poético en sus letras; Moris, que años después emigraría a España y donde pasaría unos años artísticamente muy productivos; Miguel Abuelo, alma de Los Abuelos de la Nada; Pappo, tal vez el mejor guitarrista del rock argentino; y muchos más.El primer concierto masivo fue el Festival Pinap, organizado por la revista del mismo nombre. 12.000 personas llegaron al lugar para ver los shows de Almendra, Manal y otros grupos de barrio.

Los Gatos

Almendra

Cuando la escena cuenta con un largo listado de nombre de bandas y artistas, aparece una compañía discográfica que canaliza y da salida a muchos de los grupos que no llegaban a firmar con multinacionales. Ese sello discográfico independiente se llamó Mandioca y en él grabaron sus primeras canciones Manal, Vox Dei y Moris, entre otros. Mandioca no tuvo larga vida, tarde o temprano casi todos los grupos terminaron firmando con las grandes compañías, pero las ediciones originales de la mítica independiente hoy se pagan a precio de oro en círculos de coleccionistas.
Los años 60 se despiden en pleno hervidero artístico y creativo.

LOS AÑOS 70
Nada más comenzar la década, se separan los tres grupos más importantes de la escena: Manal, Los Gatos y Almendra. Lo que para muchos se consideró casi como una tragedia, dio lugar a nuevas formaciones que serían fundamentales para el presente y el futuro del rock local. De la disolución de Almendra surge Pescado Rabioso -grupo imprescindible de hard rock totalmente adelantado

 

a su época y liderado por Spinetta-, Aquelarre y Color Humano. Litto Nebbia sigue su impecable carrera musical y comienzan a surgir nuevan bandas potencialmente creativas y a editarse discos que se convertirán en clásicos con el paso del tiempo. Así aparece La Biblia, de Vox Dei -una interpretación rockera de las Sagradas Escrituras, que se ha convertido en un clásico de la discografía del rock argentino- y el primer trabajo de Pappo’s Blues -potente agrupación de rock y blues liderada por Pappo Napolitano. También surge en la escena un curioso personaje llamado Billy Bond, nacido en Italia en 1944, que encabezaría una selección de artistas llamada La Pesada del Rock And Roll, por la que pasarían sucesivamente casi todos los nombres importantes del rock local. Comienzan a sonar los nombres de la banda de rock pesado El Reloj; los rockeros de La Cofradía de la Flor Solar, de la Ciudad de La Plata. En febrero de 1970 apareció la revista “Pelo” con los objetivos de apoyar a los progresivos y diferenciarlos de los complacientes, pero eso no bastaba para apuntar a un movimiento que cada vez contaba con mayor cantidad de artistas y recitales. Los festivales B.A. Rock - organizados por “Pelo” - congregaban multitudes, pero los medios de comunicación tergiversaban los acontecimientos y las posibilidades de trascendencia masiva no eran muchas.Aparecen grupos y solistas que enriquecieron el panorama a partir del rock “acústico” como: Gabriela la primera dama del Rock, Gustavo Santaolalla forma Arco Iris  los fusionadores de rock y folklore, Pedro y Pablo, Rául Porchetto (dotado de un registro particularmente agudo y de un singular modo de cantar), León Gieco.
El movimiento del rock estaba en pleno auge.
Los años 70 se fueron poniendo cada vez más difíciles en la vida política argentina y la mayoría de los músicos no eran ajenos a ello. El rock argentino, desde sus comienzos, se forjó rodeado de una fuerte actitud y se convirtió en un modo de vida tanto para músicos como para público y seguidores. Eso hizo que se considerase sospechoso desde el poder político de la época y que fuese duramente castigado por la censura imperante.
En 1972 aparece un grupo que ayudaría a que el rock local se masificara:
Sui Generis, un dúo acústico integrado por Charly García y Nito Mestre. Ellos consiguieron ampliar el público que consumía rock por aquellos días y supieron acercar a los escenarios rockeros a los adolescentes y estudiantes.

Despedida de Sui Generis

En 1975 Sui Generis se despide en un masivo concierto en el mítico Estadio Luna Park y Charly García da un vuelco sinfónico a su carrera, formando La Máquina de Hacer Pájaros. Por su parte, Spinetta disuelve Pescado Rabioso para formar Invisible, más orientado al jazz rock, y aparecen bandas como Crucis y Espíritu, influenciadas también por los sonidos sinfónicos.
En 1976 llega el golpe de estado de Jorge Videla, que a la postre dejaría un país arruinado y más de 30.000 desaparecidos. No era buen momento para hacer canciones; muchos artistas deciden partir a otros lugares más seguros y muchos otros deciden pasar más o menos desapercibidos. El rock argentino retrocedía y cedía lugar. Con esa desesperanza se llega a los años 80, donde se daría el gran cambio.

El comienzo de la década encuentra a los dos nombres más importantes de la escena, Spinetta y García, liderando nuevos proyectos: Charly con Seru Giran y Luis con Spinetta Jade. Pappo por su parte forma Riff, la banda más importante del heavy metal vernáculo y además comienza a gestarse una escena alternativa y totalmente underground que explotaría una vez acabada la dictadura.
Estamos en 1982 con los militares dando sus últimos coletazos
. En un manotazo de ahogado, el general Galtieri invade las Islas Malvinas intentando dar un golpe de efecto en la población y salvar su permanencia en el poder. Argentina entra en guerra con Inglaterra y los militares prohiben la difusión de la música en inglés en todos los medios del país. El rock argentino resulta el gran beneficiado de la locura militar ya que las radios empiezan a programar masivamente rock argentino ante la imposibilidad de radiar rock anglosajón.
Juan Carlos Baglietto fue la sorpresa, abriéndoles las puertas a músicos del interior postergados hasta el momento por el pulpo porteño. El

Silvina Garre

Silvina Garre

rosarino y su banda -en la que estaban Fito Paez, Silvina Garré y Rúben goldín - bajaron a Bs. As. Y grabaron Tiempos Difíciles, un disco que lo pondría en boca de todos. El famoso y polémico Festival de la Solidaridad Latinoamericana confirmó el alcance masivo del rock argentino y sus artistas. La admisión sólo requería de la donación de ropa de abrigo. Los músicos preferían la paz que la guerra y su intención era solidarizarse con los soldados que sufrían en Malvinas. La apertura política decretada por el Proceso significó el momento de auge de la canción contestataria. Y era lógico. El gobierno de facto había silenciado muchos sentimientos y la gente estaba ávida de escuchar y los músicos ávidos de escuchar verdades. Pero los músicos de rock - perseguidos, censurados, reprimidos, golpeados y temidos por la dictadura militar- comenzaban a apuntar sus artillerías hacia nuevos horizontes musicales.
Y así, sin querer, se destapa una verdadera olla a presión. Surgen grupos por todos lados. La inevitable caída de la dictadura trae ganas de divertirse y resurge la escena musical. Empiezan a sonar los nombres de Los Twist (que graban su álbum debut durante un fin de semana con la producción de Charly García), Virus (liderados por el carismático Federico Moura), Los Violadores (primera banda punk de Argentina en editar un disco), Abuelos de la Nada (nueva versión del proyecto musical de Miguel Abuelo, con Daniel Melingo y Andrés Calamaro como integrantes), Soda Stereo (que se convertiría con el paso del tiempo en el grupo más

Sumo

Sumo

importante del pop-rock latinoamericano), Sumo (impresionante maquinaria sonora imposible de clasificar)… Mucho punk, new wave y ritmo… Mucha energía contenida…Celeste Carballo, Fito Páez, Alejandro Lerner que se sumaron a los grandes de la otra década (Charly Garcia, Luis A. Spinetta, Litto Nebbia, León Gieco, Raúl Porchetto, David Lebón, Miguel Cantilo). Lentamente, el pop ganó espacio en la música de rock, y los grupos “modernos” fueron venciendo la resistencia del publico.Contrariamente a lo que muchos pensaban, la llegada de la democracia tras los oscuros días de régimen militar mermó la popularidad del rock. La intensa difusión lograda en la época de Malvinas sirvió para ensanchar el margen de edad de los consumidores del género. En 1983 resurgió el rock duro. De la mano del viejo líder del estilo, Pappo, con su grupo Riff, el rock pesado se implantó como un metálico movimiento de resistencia del avance del pop. Pero el furor no duró mucho y para el ‘84, el heavy metal comenzaba a mostrar sus primeros signos de eclipsamiento. Sin embargo grupos como La Torre y Púrpura mantuvieron viva la llama del rock and roll. Los Twist, Virus, Los Abuelos… conformaron la punta del iceberg del rock “moderno”. Si bien no estaba Serú Giran para liderar el panorama, la carrera solista de Charly García sirvió de parámetro para medir las nuevas tendencias. Miguel Mateos y Zas pudieron diferenciarse del resto con su segundo disco Huevos, y el tercero, Tengo que parar. Cuatro muchachas ( Díaz, Epumer, Sinessi y Ruffianatti) conformaban Viudas e Hijas de Roque Enroll, una idea comercial que funcionó mejor de lo que se esperaba. En 1985, sale al aire la radio Rock & Pop. Es el primer intento de una radio que sólo se dedique al rock y resulta ser un boom de audiencia. Con medios Soda Stereo grababa su segundo disco Nada Personal, que iniciaba una escalada en el gusto popular.
También por aquellos días recorre el circuito rockero un grupo totalmente underground e independiente que lleva años en la escena: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Oriundos de la ciudad de La Plata y liderados por el Indio Solari y el guitarrista Skay, tocaron durante años en salas de 200 personas sin que nadie pudiera imaginar que promediando los años 90 tocarían en estadios de fútbol para 100.000 personas manteniendo su clarísima postura de independencia.
En Diciembre de 1987 muere Luca Prodan . No podía controlar el alcoholismo. Iban a internarse en una clínica para desintoxicarse, pero murió dos días antes de cobrar la suma que se lo permitiría. Moría el hombre y nacía la leyenda. Cuando el rock no había asimilado la perdida de Luca, moría Miguel Abuelo. Sólo, con pocos amigos alrededor y sin plata, dejaba este mundo cruel en marzo de 1988.
Otro nombre importante que aparece promediando los años 80 es el rosarino Fito Páez, que tras integrar la banda de Juan Carlos Baglietto primero y la de Charly García después, comenzaría una exitosa carrera solista.
Llegan también los heavies V8 y
Rata Blanca; los rockeros con sonido Stone, Ratones Paranoicos; los punkeros ramonianos de Attaque 77; Las Pelotas y Divididos, estos dos últimos nacidos de las cenizas de Sumo, tras la muerte de su lider, Luca Prodan.

LOS AÑOS 90
El éxito comercial sin precedentes que consigue Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota polariza por completo la escena del rock argentino. A la sombra de los Redondos surge un movimiento musical denominado rock barrial o rock chabón, bandas de rock con temática barrial y alusiones a las drogas, el alcohol y el rechazo a la policía y las autoridades. Esta corriente musical se masifica y muchos de los grupos surgidos venden gran cantidad de discos y llenan grandes recintos en sus conciertos. En esta corriente se enrolan La Renga, Los Piojos, Los Caballeros de la Quema, Viejas Locas y los más veteranos Divididos, Las Pelotas y Bersuit Vergarabat.
Por otra parte, y con una repercusión comercial muchísimo menor, surge el denominado Nuevo Rock Argentino, integrado por grupos y bandas de sonidos alternativos y vanguardistas: Babasónicos, Suárez, Victoria Abril, Avant Press, Peligrosos Gorriones y El Otro Yo, entre muchos otros.
También en la última década del siglo XX el mestizaje hace acto de presencia en el rock argentino:
Los Fabulosos Cadillacs se afirman como una banda de prestigio internacional, Todos Tus Muertos llega incluso a Estados Unidos con su mezcla de reggae y punk y Los Auténticos Decadentes siguen derrochando fiesta punk-pachanguera cada vez que se presentan en directo.
También en estos años se consolidan varios nombres propios: Fito Páez llega a vender 500.000 copias de su álbum El amor después del amor, Gustavo Cerati comienza su carrera en solitario tras la separación de Soda Stereo y
Andrés Calamaro consigue el reconocimiento masivo tanto en Argentina como en España con su impecable Alta suciedad.
Surgen bandas con propuestas y estilos diferentes: A.N.I.M.A.L., con fuerte sonido metálico; Fun People y su punk autogestivo; Illya Kuryaki & The Valderramas y su original propuesta funk-hiphopera; y varios nombres cercanos a la escena electrónica (Leando Fresco, Jorge Haro, Estupendo).

El metal de los años ‘90

La última década del milenio fue muy productiva para el heavy metal nacional. En la Argentina siempre existieron bandas de metal: Billy Bond y la Pesada del Rock en los ‘60; Pescado Rabioso y Pappo’s Blues en los ‘70; V8, Riff y otras bandas undergrounds en los ‘80. Pero estas nunca habían estado al frente del rock argentino, sino que generalmente eran eclipsadas por otros géneros, sea el acústico, el rock progresivo o las bandas de los ‘80. Esto cambió en los ‘90.

A comienzos de la década, Rata Blanca, Horcas, Hermética y Logos tenían carreras más que respetables. Rata Blanca tenía proyección internacional. Menos populares en el exterior y archirrivales de Rata Blanca (ambas formadas en 1987 cuando se separó V8) Hermética era, sin embargo, la más popular en casa. Horcas y Logos contaron con cierto éxito (aunque reducido a la escena del género), pero las bandas de metal más populares de los ‘90 fueron sin duda Rata Blanca y Hermética.

Los ‘90 también vieron el surgimiento de A.N.I.M.A.L. (Acosados Nuestros Indios Murieron Al Luchar). En sus canciones defendían a las comunidades aborígenes y el nacionalismo, mientras que también criticaban al actual orden mundial. Su sonido combinaba el hardcore, el heavy metal y el trash. También en los ‘90 surgieron los hard rockers de La Renga, otra de las bandas de heavy más populares. Otro grupo importante de la década fue Tren Loco, quienes viajaron a Japón y ganaron el segundo puesto en un concurso de bandas en el estadio Budokan en Tokio. En el metal underground aparecieron bandas como Alakrán, Jason, Jezabel, Logos y Jeriko, entre otras.

Los 2000

Un rápido repaso por una cartelera de fin de semana nos deja, entre otros, los siguientes nombres: Turf, Árbol, Callejeros, La 25… Grandes grupos internacionales visitan la Argentina, debido al bajo valor del dolar, entre ellos los Rolling Stones. Los 2000 se caracterizan por los festivales veraniegos, como el Cosquin y Gessel rock, y tambien los Quilmes Rock

En abril del 2000 Los Redondos llenaron dos veces el estadio de River. Y en diciembre el retorno de Sui Generis colmó el estadio de Boca.

Ya en el siglo XXI, en el Rock Nacional la variedad de estilos sigue en pie, y hay público para todos. Los Piojos, La renga, Bersuit y Divididos se encuentran en la cima de la masividad.

Los Babasónicos introducen su cuidada estética y estilo moderno en sus cada vez más multitudinarias presentaciones. Los clásicos como Charly Garcia, Luis Alberto Spinetta, Pappo y Fito Páez entregan cada tanto muestras de su talento. Andrés Calamaro no para de crear, y su hermano Javier aporta lecciones de rock gitano. Las damas del rock, como Celeste Carballo, Fabiana Cantilo e Hilda Lizarazu, siguen conquistando con su voz.

Últimamente, el desmembramiento de las grandes bandas es una constante: Por ejemplo, Sergio Rotman y Vicentico dejaron los Cadillacs (el primero formó Cienfuegos y luego Mimi Maura), Skay Belinson se separó de Los Redondos para grabar sus propios discos y Ballano ya no es la voz de los Pericos.

Los más nuevos se abren camino y avanzan en búsqueda de una renovación musical, como Leo García, Dancing Mood o Miranda!. Arbol se atreve a fusionar distintos estilos, y Carajo apuesta al punk rock. Otros intentan por senderos rockeros más clásicos, como Mancha de Rolando, Intoxicados, Callejeros, Los Tipitos, Estelares o El Abuelo.

Pasaron 37 años de “La balsa”. De aquellos primeros recitales casi ocultos en bares o sótanos, llegamos a una etapa en la que el Rock Nacional mueve multitudes. La música que invita al pogo, al baile o a la reflexión está más viva que nunca. Y seguirá así mientras haya gente con talento que tenga algunas cosas que decir.

Argentina se encuentra en una difícil situación política y económica que viene arrastrando desde hace años. Uno podría imaginar que en momentos así no queda tiempo para la música y el rock, pero nada más lejos de la realidad. Si bien la industria musical está sufriendo fuertemente la crisis y la mayoría de las ediciones discográficas están paralizadas, el permanente hervidero de bandas y artistas sigue siendo habitual en el Buenos Aires del 2002. . Siguen presentes nombres como , , Fito Paez, , Baglietto y tambien son iconos de esta decada grupos como la Bersuit.

2004 y 2005 fueron los años de Miranda!. Surgidos de la escena alternativa del techno-pop, rápidamente ganaron popularidad entre los jóvenes, y principalmente entre las chicas adolescentes. Combinando melodías techno-pop y letras sobre el amor y el desamor, con canciones que van desde sentidas baladas hasta el pop más bailable, los Miranda! lograron ganar el premio Sí! –suplemento del diario más importante de Argentina, el Clarín- a banda revelación, en dos oportunidades. Sin embargo, entre el público mayor, el grupo generó tantos odios como amores. Mientras algunos claman por ser la banda más comercial del momento, otros destacan que lograron un sonido fresco y nuevo en el ambiente. Lo indudable es que su look –al igual que los rolingas- pasó a ser una característica de sus fans, principalmente entre las adolescentes, cuyo estilo pasó a ser llamado “alternito” o “alternativo” y sus seguidores “alternitos”. Los seguidores de la banda se caracterizan por usar largos collares de color rosa o similar con grandes perlas; pelo con flequillo hacia el costado (algo parecido al de los darks) ocultando un poco un lado de la cara; ropas de color rosa, algo adornada; etc.

El 30 de diciembre de 2004 se produjo la tragedia de República Cromañón, una discoteca de Buenos Aires que se incendió mientras tocaba la banda Callejeros en la que murieron 194 personas.

En la primera mitad de la década, se han incrementado notablemente, tanto la cantidad de festivales dedicados completamente al rock nacional, como la visita de bandas internacionales. Si bien desde sus comienzos el rock nacional tuvo fastivales masivos, eventos como el Pepsi Music o el Cosquin Rock han aumentado considerablemente tanto su público como sus propuestas. Por ejemplo, el Pepsi Music son más de 10 días dedicados casi completamente al rock nacional, agrupado en días temáticos (“día reggae”, “día metalero”, “día punk”, etc.) . Al mismo tiempo, una vez superada la crisis, la Argentina ha vuelto a ver la visita de bandas internacionales del calibre de los Rolling Stones, U2, The Strokes, Oasis, Deep Purple, Jamiroquai, Coldplay y Roger Waters, entre otros. Aunque sigue siendo un tema de controversia el alto precio de las entradas, consecuencia de la devaluación. Por otra parte, festivales electrónicos como Creamfields convocan miles de jóvenes

En el 2005 murió otro de los próceres del rock nacional: Norberto Napolitano, “El Carpo” o simplemente Pappo, falleció como consecuencia de un accidente de tránsito la madrugada del 25 de febrero en la ruta 5 a la altura del kilómetro 71, en la localidad bonaerense de Luján. Sus restos fueron despedidos al día siguiente en el panteón de músicos de SADAIC, en el cementerio de la Chacarita (Capital Federal, Argentina) por sus seres queridos y por una multitud de fanáticos que no cesó de corear sus canciones y su nombre.

2006 fue el año de los solistas: Calamaro recibió la consagración definitiva por su carrera, con dos discos editados, dos discos tributo, un tema tributo hecho por el indio Solari (ex líder de los Redonditos de Ricota), recitales a sala llena, reunión con Ariel Roth para recordar a Los Rodríguez y miles de “mimos” y homenajes. Por otra parte, fue el año del retorno de Cerati, con su disco Ahí Vamos, que ganó fama mundial. Mucho más roquero que sus otros trabajos solista, marca el retorno de Cerati a las guitarras, y la consagración internacional definitiva del ex Soda Stereo. Cerati ganó la encuesta Sí 2006 del diario Clarín a solista del año. León Gieco también vivió un buen año con la edición de un compilado con sus canciones. En 2006 también se festejó los 40 años del rock nacional, tomando como punto de partida el año de la edición del primer single, “Rebelde”, de Los Beatnicks, a pesar de que el rock se había iniciado algunos años antes.

En 2007 Soda Stereo anunció su regreso para una gira americana que incluirá 5 fechas en Argentina, en el estadio River Plate.

Fuente: Mundo Online DesataRock

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