Mar 27

La banda de Villa Celina confirmó su tercer show del año para tocar en la Provincia norteña. Será el 20 de abril en el estadio Delmi.

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Luego de tocar hace un par de fines de semana en Mendoza para 10 mil personas, está confirmado que Callejeros volverá a tocar. Esta vez será en la Provincia de Salta y será el tercer show del 2008, -ya tocaron en Villa María y en la ciudad del buen vino-.

En los próximos días se pondrán a la venta y será en los lugares de siempre. El costo de los tickets será de 35$. A diferencia de otros shows que fueron promocionados con la sigla CJS, que hacían especular sobre un cambio de nombre de la banda para evitar el embargo del dinero, esta vez en los afiches que circulan en Internet se ve que la denominación es la misma de siempre.

Para el mes de mayo los rumores indican que la banda estaría tocando algo más cerca. Las opciones serían Entre Ríos o Santa Fe.

Por otra parte, la banda de Villa Celina está preparando su nuevo disco, el sucesor de “Señales”, aunque todavía no se conoce como se llamará este flamante CD. Algunos temas, como “Guiños” ya fueron conocidos por sus seguidores durante los shows de Rosario del año pasado y el par de conciertos de este año.

fuente: El Rock de mi Vida

Feb 25

Christián “Dios” Torrejón: bajo

Eduardo “Edu” Vazquez: batería

Elio Delgado: guitarra

Juan “Juancho” Carbone: saxo

Maximiliano “Maxi” Djerfy: guitarra y coros

Patricio “Pato” Santos Fontanet: voz

A mediados de 1995 se presentaban en Villa Celina (Gran Buenos Aires) con el nombre de Río Verde, tocando covers de Chuck Berry, Creedence y The Rolling Stones. Poco más de un año después, los cambios de formación influyeron en el sonido. En enero del ‘97 mutaron también el nombre a Callejeros.

En febrero del ‘99 fueron soporte de Los Ratones Paranoicos, en un show en Cemento. Ese mismo año telonearon a Viejas Locas en Ituzaingó. En el 2000 volvieron a Cemento, esta vez con La Renga y Divididos.

Con tres demos entre 1997 y el 2000, en el 2001 se largaron a grabar independientemente su primer disco, “Sed”, compuesto por 12 temas.

También independiente fue su segundo disco, “Presión”, lanzado a comienzos del 2003, con 14 canciones.

“Rocanroles sin destino” fue el gran salto de popularidad de la banda.

El 30 de diciembre de 2004 la banda se vio involucrada en la mayor tragedia del rock argentino: un incendio en Cromañón, durante un show de Callejeros, dejó el saldo de 194 muertos y cientos de heridos. El grupo fue investigado como cómplice en los errores de organización y no volvieron a tocar oficialmente, aunque se presentaron sorpresivamente como invitados en shows de otros grupos.

En medio de rechazos por parte de familiares de algunas víctimas y sin campaña de promoción, lanzaron “Señales” en mayo de 2006. El nuevo disco incluye canciones anteriores a la tragedia y nueve tracks post-Cromañón, entre ellos “Frente al río”, “Día a día”, “Hoy” y “Señales”.

El 21 de septiembre de 2006 concretaron el postergado regreso a los escenarios. Luego de varias prohibiciones, la banda se presentó en el estadio Chateau Carreras de Córdoba con un fuerte operativo policial, ante unos 20.000 espectadores y sin ningún incidente. En el emotivo evento estuvieron presentes algunos familiares de las víctimas.

fuente: rock.com.ar

Feb 25

Un Belgrano más el de Alberdi y un penique, el dolarizado precio de la cerveza (con hielo, en Córdoba especialidad de la casa) que excepcionalmente expendieron dentro del Anfiteatro Municipal de Villa María, donde el sábado por la noche, y ante casi 10 mil personas, Callejeros volvió a los escenarios en medio de una ola de rumores de separación, incomprobables por el momento.Más allá del comentario etílico y la inflación, que parece haber invadido también al mundillo del rock, el show de anoche no tuvo ningún tipo de publicidad previa en la ciudad pero contó con la autosuficiencia del boca a boca y el traspaso virtual, en la era del sms, de que el 23 sonarían los acordes de la banda de Villa Celina en la provincia mediterránea.

Apenas comenzó a asomar el sol del sábado (aunque se pronosticaban nubes que cubrirían el cielo) los seguidores conquistaron la costanera villamariense y los locales más desinformados observaban con curiosidad qué iba a suceder,  debido a que casi ni se informó del evento en la calles ni diarios regionales; por eso para aquellos que iban a pasar una placentera tarde a orillas del río Tercero, representaba, quizás, toda una novedad.

Luego de un doble cacheo policial en el coqueto barrio que alberga al anfi y post vigilia de 40 minutos (estaba anunciado para las 20), Pato Fontanet, con una figura ya no tan esbelta, y el resto comenzaron delante la escenografía apocalíptica clásica con la estandártica Sonando. Bien arriba para que sin remedio el fervor del inicio haga olvidar la incomodidad de las banquetas de concreto que cubren gran parte del predio.

Hubo para todos los gustos. Pasaron de los tres más populares de la etapa under (Armar de nuevo,  No somos nadie y No volvieron más) y obviaron por enésima vez la original pancarta que solicita: “Toca Lejos del cielo put…” para darle cabida a los hits radiales Prohibido, 9 de Julio y Una nueva noche… recurriendo además a las infaltables El nudo, Rompiendo espejos, La llave, Sed y Ojalá se los lleve, más Siempre un poco más, y Guiños de lo único nuevo que por ahora se conoce pero que promete ser más contestatario y argumentativo que el propio “Señales”.

Precisamente Señales fue el cierre de la noche tras dos horas y media de alternar consagrados, comerciales y novedosos. Tres, Presión, Fantasía y realidad (con algunos versos entonados por Juancho Carbone y su bandoneón), Morir, Cristal, Callejero de Boedo (D’Alessandro juega igual -Pato dixit-), Imposible, Otro viento mejor e Ilusión, también se sentaron en la mesa junto a Vicioso, jugador… (cerrado con la frase transfigurada “mi único problema o consuelo es que gobierno esta nación…” en esa necesidad constante del grupo por explicar) más Revelde, agitador… y Puede, Creo y Sueño; tres de lo último.

En sí, una batería de temas que satisfizo a toda clase de público. Junto a Estela Carbone en coros, los vientos de Dancing Mood y las gacetillas tardías de Fontanet, Callejeros cuadró una performance impecable con algunos problemas ínfimos de sonido sobre el final. Permanecen ensortijados en el hermetismo actual que ronda su futuro pues los integrantes no logran ponerse de acuerdo ni siquiera en sus propios discursos pero en las tablas representan a uno de los fenómenos masivos que sigue creciendo. Habrá que ver qué pasa. Por ahora, esperar disco nuevo y pensar en Mendoza para el 15 de marzo.

 Fuente: Rock.com.ar