Apr 9

En la línea “Rodolfo”, es decir acompañado solo por su piano, el rosarino registrará el próximo jueves 24 su próximo disco y un dvd en Madrid, junto a colegas y amigos españoles.

Fito Páez seguirá siendo Rodolfo. Su próximo disco, que será también dvd, lo mostrará tocando una antología de su obra en vivo, solo con su piano y su voz, en el Palacio Municipal de los Congresos de Madrid.Solo en el sentido de que, en principio, no tendrá banda acompañante. Pero solo, solo, no. Porque en ese concierto que tendrá lugar el próximo jueves 24 tendrá invitados locales.

Los voceros del sello que produce esta realización y editará este material, SonyBMG, no han querido dar a conocer los nombres de quiénes cantarán con Páez esa noche, pero no es difícil imaginar quiénes podrán ser.

Salvo algunas sorpresas, con el músico argentino estarán (se supone que tendrían que estar) Luis Eduardo Aute, Pedro Guerra, Joaquín Sabina, Ana Belén, Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Miguel Bosé, es decir la primera línea de los cantautores y cantantes hispanos que han interpretado alguna vez canciones de Páez o han compartido escenarios con él. La probabilidad aumenta al advertir el dato de que todos los mencionados están fichados por el mismo sello en el cual ahora edita Páez.

Es lógico pensar que podría haber más invitados. Quizás Andrés Calamaro, o algún otro argentino radicado en España (¿Claudio Gabis?)… Ya se verá.

Este será el disco 18 de Fito Páez.  

fuente: Rock.com.ar

Mar 17

Fito Páez volvió a cautivar a Montevideo con dos espectáculos en el Teatro Solís, días después de cumplir 45 años.Dice la canción homónima que abre su primer disco “Del 63″, “Nací en el 63, con Kennedy a la cabeza, una melodía en la nariz, creo que hasta el aire estaba raro, mediaba marzo”. Un día después de haber cumplido 45 años, Rodolfo llegó para contar su historia, si es que de alguna forma ésta se puede contar, más que con un piano y su propia voz.

Porfiadamente admito que Rosario es una ciudad hermosa, cautivante y de lindos parques. Porfiadamente admito conocerla sin nunca haber estado allí. Diez dedos largos y flacos y un manojo de palabras volcadas sobre el piano bastan para que la memoria nos juegue una mala pasada y que todo sea más cercano. Si de arbitrariedades hablamos, aquel rockero de pelos largos hoy se convirtió en todo un caballero de traje y corbata negra. Pero no se trata de apariencias, sino de música. Fito Páez dijo que en algún momento “puede volver la bestia”, pero hoy hay un concertista que canta, un cantante que compone, un compositor que con 45 años, tiene una de las más prolijas y brillantes carreras. Sin mayores variaciones a su anterior espectáculo en el mes de diciembre, el rosarino apareció en el escenario saludando como es típico en él, moviendo sus manos con los dedos abiertos y sonriendo a la vez. Luego de chocar contra el banquillo del piano, sentarse, remangarse apenas las mangas del saco, comenzó a sonar “Nocturno en sol +”, una pieza sola de piano, que tenía como agregado el golpeteo de su zapato sobre la tabla del Solís.

Vidas privadas

Fito Páez en dos horas sintetizó su propio sentir. “Este momento de mi vida es hermoso”, dijo y agregó “es un momento muy privado, porque en la vida me están pasando cosas muy buenas”. Sin dudas se refiere a su paternidad, a su etapa creativa que incluye también el avance de su carrera ya no experimental como guionista y director de cine. Pero no hacía falta tanta explicación sobre el porqué de su etapa creativa siendo que Páez nunca dejó de auto referenciar su trabajo. Le canta a lo que admira, a lo que vive, a lo que piensa, a lo que lee y a lo que ve en el cine. También se da otros lujos “una vez lo vi cantando con una guitarrita y su voz finita en un bar de Buenos Aires y por eso invito hoy a Martín Buscaglia”. También estuvo Hugo Fatorusso, elogiado hasta el hartazgo por el rosarino. Uno de los puntos más altos de la noche fue cuando juntos interpretaron “Giros” del año 1985. Fatorusso tomó las riendas del piano, y Páez de pie cantando alternaron miradas, voces y talento. Fito rechazó una guitarra que le ofrecían sus colaboradores, ya que del piano vestido del mismo negro del traje de Páez, nadie lo movió. Homenajeó a Spinetta, García, y Nebbia. “Gracias a ellos yo estoy hoy acá”, reflexionó.

Con 45 años, dos hijos, 18 discos, 2 películas y un asombroso talento, Fito Páez regresó a Montevideo un marzo al Solís, donde sencillamente volvió a ser aquel Rodolfo, el pibe de Rosario que bien sabe que cuando nació, trajo consigo una melodía en la nariz.

fuente: Rock.com.ar

Feb 8

Rodolfo Páez nació el 13 de marzo de 1963 en Rosario, Argentina, y su pasión por la música fue, sin ninguna duda, una herencia familiar. Su madre, fallecida a poco de nacer Fito, era profesora de piano y su padre lo introdujo en la buena música. Esas influencias lo llevaron desde su adolescencia a integrarse y formar sus propios grupos, en su ciudad a comienzos de los 80, junto a Jorge Lionch, Raul Sepúlveda y Liliana Herrero, entre otros, formó el grupo cultural SUMA. Poco tiempo después se integró a la banda de Juan Carlos Baglietto, rosarino también, protagonista de un fenómeno musical que muy pronto llegó a Buenos Aires. Como autor, arreglador y tecladista de esa formación, Fito hizo su desembarco en la capital. Paralelamente conoció a Charly García y pasó muy poco tiempo hasta que García lo invitara a integrar su banda. Junto a García desde el 83, Fito siguió componiendo sus temas y en 1984 grabó su primer disco solista, “Del ‘63” que impactó con melodías que tomaron las fuentes del rock, jazz, tango y folklore y letras que nunca cerraron los ojos al paisaje de la realidad. En 1985, Fito registró su segundo disco solista titulado “Giros”. Con este álbum, se consagró como intérprete y compositor, especialmente en canciones como “11 y 6″, “Cable a tierra” y “Yo vengo a ofrecer mi corazón”. En 1986 Páez grabó un maxi-single titulado “Corazón clandestino” con tres temas, incluyendo “La rumba del piano” junto al gran compositor brasileño Caetano Veloso quien luego versionó otros temas como “Un vestido y un amor”, colaborando tambien en la edición portuguesa de Circo Beat. Luego se unió con otro de los grandes de la música nacional: Luis Alberto Spinetta. Juntos trabajaron en un proyecto musical que vio la luz en forma de un álbum doble titulado “La, La, La”. En 1987 grabó “Ciudad de pobres corazones”, una dura declaración de principios en momentos en que evaluaba la posibilidad de radicarse en otro país. “Ey!”, se editó en 1988 y marcó el final de su primer contrato discográfico. La década del ´90 arrancó con un nuevo sello discográfico y el álbum; “Tercer mundo” con canciones como “El chico de tapa”, “Religión Song” y particularmente “Y dale alegría a mi corazón” que se transformó en un himno. En julio de 1992 sale “El amor después del amor” que se transformó en un éxito instantáneo de ventas. “Tumbas de la gloria”, “Dos días en la vida”, “A rodar mi vida”, “Sacha, Sissí y el círculo de baba” y “Un vestido y un amor” fueron algunos de los hits que uno tras otro convirtieron el álbum en un clásico que superó las 700.000 copias vendidas. La gira de presentación, que se llamó Rueda Mágica, duró dos años. En 1994 editó el álbum “Circo Beat”, que reafirmó su enorme popularidad. El disco fue grabado en Rosario, la Isla de Capri y Londres. En 1996 sale a la venta “Euforia”, disco que superó el doble platino. En pleno auge de la llamada música “unplugged”, Páez reversionó sus más grandes éxitos. Después de grabar durante largos meses un álbum en sociedad con el español Joaquín Sabina, publican el disco “Enemigos Íntimos” en 1998. El disco salió con buenas ventas pero la gira de presentación fue suspendida por diferencias entre los artistas. En 1999 Páez empezó a trabajar en un proyecto cuidadosamente preparado: hacer un disco con el productor Phil Ramone. Entre Nueva York y Buenos Aires y en pocas sesiones se registran las canciones de “Abre”. El 7de agosto del 2000 ingresó en los estudios Middle Ear de Miami para grabar un nuevo álbum. Allí se registraron las 13 canciones del disco titulado “Rey Sol”, que sorprendió con el polémico video de “El Diablo de tu corazón”. Con este material realiza grandes giras internacionales y obtiene dos premios en la primera entrega de los Grammy Latinos celebrada en Los Angeles. Paralelamente a su carrera como músico, Fito Páez desarrolló su amor por otra rama del arte: el cine. En 1994 debutó como director de un mediometraje titulado “La balada de Donna Helena”, con los protagónicos a cargo de Cecilia Roth y Darío Grandinetti. Participó en varias películas: De eso no se habla, El viaje, Sur y Todo sobre mi madre. Compuso la banda de sonido del filme de Adolfo Aristarain, Martín Hache y con posterioridad al disco Rey Sol, produjo, dirigió y edito el largometraje “Vidas Privadas” con la actuación de Cecilia Roth, Dolores Fonzi y Héctor Alterio, entre otros. Luego de dos años dedicado exclusivamente a la filmación de su película, en marzo del 2003 comenzó la grabación de un nuevo disco al que llamó “Naturaleza Sangre”, su primer material independiente editado por su sello “Circo beat”. Naturaleza Sangre cuenta entre sus invitados con Charly García (quien hizo su aporte en voces y guitarras para el tema que le da nombre al disco), Luis Alberto Spinetta (con su voz en “Bello Abril” y “El centro de tu corazón”), en “Ojos rojos” canta Rita Lee y Hugo Fattorusso (en piano) y Gabriel Carambula participa con guitarras en “Urgente amar”. La presentación en vivo de Naturaleza Sangre se realizó el 23 de Mayo en el Estadio Luna Park de Buenos Aires, frente a 7.000 personas. Entre los invitados, estuvieron Charly García y Luis Alberto Spinetta. El 2004 llega con un nuevo disco doble de este cantante rosarino que lo lleva a revisar todo el material que grabó en vivo e hizo una minuciosa selección: “Mi vida con ellas”. El nombre del disco está referido a la vida de Fito con ellas, las canciones, las botellas, las noches… Este disco está dedicado a sus mujeres: desde Fabiana Cantilo y Cecilia Roth hasta Romina Ricci y la tía Charito y son viejas grabaciones que funcionan a modo de antología. En el 2005 presenta un disco titulado “Moda y Pueblo” del que Susana Jiménez forma parte de la tapa. El disco contiene nuevas versiones de grandes éxitos interpretados junto a Gerardo Gandini. En 2006 presenta “El mundo cabe en una canción”. El disco marca el regreso de Páez luego de “Moda y pueblo”. Fue grabado en el estudio Circo Beat, tras filmar su segunda película “¿De quién es el portaligas?”. El disco incluye 13 temas compuestos por el cantante. “El mundo cabe en una canción” comenzó a ser pensado en Córdoba, en el verano de 2005.

Fuente: Cm Tv