Feb 20

Alejandro Sorraires: saxo

Iván Noble: voz

Javier “Nene” Cavo: batería

Martín Carro Vila: bajo

Martín Mendez: guitarra

Martín “Cafusa” Staffolari: saxo

Pablo Guerra: guitarra

Oriundos de Morón, Los Caballeros de la Quema se formaron a mediados de 1990 y lanzaron en 1991 su primera producción independiente, “Primavera negra”.

Salieron al ruedo comercial con un buen álbum en 1993 (“Manos vacías”), que tras un pequeño tiempo de éxito, desapareció de las radios comerciales. Joaquín Sabina quedó impresionado con este disco y los contactó para abrir su show en el estadio de Ferro.

En mayo del ‘94, 3000 espectadores se reúnen en la 9 de Julio en recuerdo de Walter Bulacio (asesinado por la policía en un recital de Los Redondos) para escuchar a Los Caballeros de la Quema, La Renga y Los Piojos. En noviembre telonearon el show de Aerosmith y Jimmy Page, en Velez y presentaron masivamente su segundo disco, “Sangrando” (1994).

Carro Villa fue reemplazado por Patricio Castillo y con esta nueva formación encararon la gira del Nuevo Rock Argentino por el interior.

Para “Perros, perros y perros”, la tercera placa, se volvieron a producir cambios en la formación, con el alejamiento del saxofonista Soraires. León Gieco participó de la grabación. El corte de difusión fue “No chamuyés”.

A fines de 1996 participaron del Festival Alternativo que se organizó en Ferro, donde compartieron escenario con Marylin Manson y Cypress Hill, entre otros.

A comienzos del ‘98 se presentaron en el ciclo Buenos Aires Vivo II en los bosques de Palermo. Si bien el plato fuerte de la noche eran Las Pelotas, había cerca de 40.000 personas en el momento en que tocaron una quincena de temas de todo su repertorio.

“Fulanos de nadie” consolidó el crecimiento de los Caballeros como una banda abierta a diferentes estilos musicales, pasando del rock al reggae, por las baladas y al bandoneón de Néstor Marconi.

En el comienzo de 2002, Los Caballeros anunciaron escuetamente a través de un texto en su website, que habían decidido separarse. El casamiento de Iván Noble con Julieta Ortega (hija del cantante y político Palito Ortega) había sido determinante.

Fuente: Rock.com.ar

Feb 20

Abril Sosa: guitarra y voz

Agustín Rocino: bajo

Diego López: guitarra

Lucas Hernández: batería

Esta banda liderada por Abril Sosa comenzó como un proyecto paralelo a su labor como integrante de Catupecu Machu, hasta que que a mediados de 2002 y en el pico de la popularidad de Catupecu, Abril decidió abandonar el trío para encarar la consolidación de su banda.

El primer disco, “Fantasmas de lo nuevo” contó con la producción artística de Gabriel Ruiz Díaz, bajista y productor de Catupecu Machu.

Producido por Cuentos Borgeanos y Gabriel Ruiz Díaz “Misantropía” es el nombre del segundo trabajo, editado a fines del 2004 por Iguana Records, el sello alternativo de BMG. El material fue adelantado en el Quilmes Rock Festival, y el primer corte difusión fue “Estoico”.

En 2007 grabaron la tercera placa, con la formación Abril Sosa en voz, Agustín Rocino en bajo, Diego López en guitarra y Lucas Hernández en batería. Editado por EMI, producido por Pablo Romero (Árbol), lleva el nombre “Felicidades”.

fuente: rock.com.ar

Feb 20

Germán: bajo

Agustín El Trucha Ninci: batería

Juan Ninci: voz y saxo

Lukas Ninci: teclado y coros

Sebastián Martínez: guitarra

“250 Centavos, un grupo punk del que todo el mundo habla extasiado”, publicó el periodista cordobés Germán Arrascaeta en La Voz del Interior (14/6/03).

Esta banda punk-rock se formó en Córdoba, en el año 2001 a raíz de que Emiliano, Agustín y Diego iban juntos a la facultad y decidieron juntarse a tocar. Ensayando en una pieza, decidieron sumar en voz a Juanito (hermano de Agustín). Con esta formación estuvieron tocando aproximadamente un año y cuatro meses hasta que por decisión de la banda Diego abandona la agrupación y el bajo pasa a manos de Ciro Zumelzú. Con el tiempo se incorporó Lucas, hermano de Juan y Agustín, que actualmente forma parte también del grupo folclórico Los Sachas que participó del festival de Folclore de Cosquín 2004.

La idea original fue formar una banda para juntarse a tocar, divertirse y hacer lo que les gusta: expresar sentimientos volcados en letras y música. Se inclinaron hacia el punk porque era un género que les permitía trabajar la música desde distintas perspectivas, tanto es así que luego de la incorporación de Lucas la banda muta hacia el reggae y el ská fusionando estos sonidos con el punk rock.

Entre sus influencias encontramos a Ramones, Sex Pistols, Bad Religión, The Clash, Attaque 77, Bob Marley, Ska-P, Madness entre otras. Las composiciones, siguiendo la lógica punk, giran alrededor de vivencias cotidianas: noches de pasión y descontrol hasta críticas a la represión policial o hacia aquellos que estafan a las bandas.

Durante el 2002 comenzaron a moverse dentro del circuito principal del rock de Córdoba, en la zona del ex Abasto, sumando presentaciones con distintas bandas nacionales como Dos Minutos, Los Bastarddos, Inauditos y Violadores entre otras. Ese mismo año editan “Nunca es tarde para otra cerveza más”, disco independiente compuesto por 8 temas en estudio y tres en vivo, que tuvo una edición limitada que incluía un estuche de cartón trabajado a mano por los integrantes de la banda. Este disco fue retirado de circulación, ante la inminente grabación de un EP con mejor calidad de sonido.

El 2003 comenzaron tocando con Attaque 77 en La Falda luego de superar un concurso realizado meses antes del que participaron más de 16 bandas cordobesas. Ese mismo año compartieron escenario con bandas locales del género y dieron vida al Festival Dios Salve La Cresta que llegó a su tercera edición, dando lugar a que distintas bandas punk tengan oportunidad de mostrarse ante un público importante y predispuesto a escuchar distintas propuestas dentro de un mismo género.

Justamente en el segundo festival Dios Salve la Cresta presentan su EP “No me importa más nada”, junto a Herederos y Maltrato de Córdoba ante más de 350 personas. Este material contiene cinco temas grabados en estudio: “Desconfianza”, “No me importa más nada”, “Parañoños”, “¿Por qué será?” y “Sonríe!”.

Durante el 2003 comparten escenario nuevamente con Violadores, Dos Minutos y se presentan junto a Cadena Perpetua, El Otro Yo, Carácter (Brasil), Juan Terrenal, los festejos por los 10 años de Los Bastarddos, entre otros. Ese mismo año organizan el contra Festival Parañoños que reunió a 17 bandas cordobesas que tocaron a beneficio del Hospital de Niños y en contra de que se le cobre a los músicos locales para tocar. Reunieron mil personas y cientos de juguetes y golosinas para los chicos del Hospital en Noche Buena.

Con un importante número de seguidores llegan al Pre Cosquín en calidad de favoritos, logrando imponerse en la primera noche de este certamen que tuvo más de 100 bandas locales como participantes. El apoyo del público y un constante trabajo a lo largo de todo el año posibilitaron que 250 Centavos llegue a la Próspero Molina en el festival de rock más importante del País. Pocos días después de este logro, Ciro deja su lugar en la banda a Darío “Kabe” Mercado, bajista de Reaxión, por motivos laborales.

Apenas terminada su actuación en Cosquín Rock, parten rumbo a la provincia de Santa Cruz donde fueron convocados para cerrar la octava edición del festival más importante de la ciudad de San Julián, el San Julián Rock. La banda logró un importante reconocimiento en esta provincia del sur argentino, donde sus temas circulan en los bares roqueros y son muy pedidos en las radios de San Julián.

En el 2005 editaron “Sonríe”, su primer LP, distrubuido por Universal.

fuente: rock.com.ar

Feb 20

Damián Biscotti: batería

Eduardo Graziadei: bajo y coros

Hernán Valente: voz y guitarra

Cadena Perpetua se forma a fines del año 1990, con Vala en guitarra y Voz, Edu en bajo y coros y Gabriel en batería. Luego de un tiempo tocando por el circuito under porteño, editan una producción independiente en cassette, titulada “Cadena Perpetua”.

Entre 1993 y 1995 se presentaron como banda soporte de Los Ramones, La Polla Record (en cuatro shows) y Steve Jones, mientras continuaron con los shows en pubs.

El primer disco llegó en el ‘95, con presentación oficial en el Teatro del Plata de Buenos Aires.

El Chino ocupó la batería en el ‘96, para continuar con los shows e ingresar nueamente a estudios, para registrar “Buscando salidas” (1997).

Con este material iniciaron una gira por Venezuela y Estados Unidos, para luego presentar este álbum en Buenos Aires y rodar el videoclip para “Libertad”, primer corte difusión.

“Largas noches” es el título del tercer disco (2000), que contiene trece temas. Llegaron a tocar en Cemento y luego emprendieron una gira por el interior del país.

“Malas costumbres”, la cuarta placa de la banda, fue editado por Lee Chi Discos en el 2003. Grabado en los estudios Del Abasto al Pasto, la producción artística estuvo a cargo de Ezequiel Araujo (El Otro Yo) y las mezclas fueron hechas por el primero y Gabriel Ruiz Díaz (Catupecu Machu).

“Demasiada intimidad” fue registrado a mediados de 2006, con la producción artística de Alvaro Villagra. Ése mismo año ralizó una gira por Chile, Perú, Uruguay y el interior de la Argentina, con presencias en el Gesell Rock y en el Cosquín Rock, para desembocar en el Festival Pepsi Music, en la misma jornada que Iggy & The Stooges.

fuente: Rock.com.ar

Feb 20

Carlos Tapia: bajo y coros

Niko Colonna: teclado y sintetizador

Patricio Caizza: batería y coros

Rodrigo Martín: voz y guitarra

Sam Almeyda: guitarra

Juana la loca fue formada por Rodrigo Martín y Aitor Graña en 1988, luego de que Rodrigo regresara de un largo viaje durante el cual compuso la mayoría de los temas que formarían parte del primer disco de la banda.

En 1991, tras autoproclamarse “el primer grupo sónico de la Argentina” editaron a través del sello independiente de Daniel Melero un cassette titulado “Autoejecución”.

Soda Stereo los invitó para telonearlos en la presentació del disco Dynamo, en diciembre de 1992. A mediados del ‘93 participaron de la primera edición del festival Nuevo Rock Argentino en Córdoba.

A fines de ese año, entraron a estudios para grabar el primer álbum, producido por Melero. Con el lanzamiento de “Electronauta”, Juana la loca comenzó una larga serie de presentaciones como la Gira Caníbal junto a Los Brujos, que los llevó por doce ciudades del interior del país.

En abril de 1994 tienen la oportunidad de tocar para casi 15.000 personas al presentarse como teloneros de Depeche Mode, en Velez.

La segunda placa, “Revolución” (1995) fue presentada en una gira por el interior y por países limítrofes, entre las cuales se destacan las fechas en la discoteca Aloha de Mendoza y en Santiago de Chile. Participaron del disco “Fuck you”, homenaje a Sumo, con el tema “No duermas más”.

El tercer disco, “Vida modelo” (1997) fue grabado en California, junto a músicos de la talla de Billy Preston (tecladista de Los Beatles en “Let It Be”). Este disco llevó a la banda a un lugar más popular, se presentó en el teatro Astros, y realizó una gira junto a Babasónicos por todo el interior.

En 1998, la banda realiza más de 60 shows en los cuales dos son como teloneros de Oasis en el Luna Park ante la presencia de más de 10.000 personas.

Gastón Capurro, Christian Lantes, Eugenio Parracia y Martin Bosa comunicaron “la disolución de la banda”, en plena presentación de “Planeta” (1999). «Esta separación es la consecuencia de las diferencias de criterios y objetivos a nivel personal y artístico entre la banda y Rodrigo Martín». El propio Rodrigo Martín contestó con otro comunicado: «Juana La Loca no ha dejado de existir. Estos conciertos han marcado el fin de una etapa, pero también el comienzo de otra que contempla una nueva formación, debido a diferencias irreconciliables de índole artístico personales con los demás integrantes. He tomado esta decisión con el derecho moral que me brinda ser el fundador de Juana La Loca en el año 1988, único miembro original, compositor y letrista».

Martín convocó a su viejo amigo Gabriel Guerrisi (lider y fundador de Los Brujos, por ese entonces ya disueltos) quien había colaborado anteriormente como invitado de la banda en vivo y también en estudio. Juntos compusieron los temas que darían forma a “Vermouth”, un EP independiente (1999).

Ya para el sello Por Art Music, Juana edita otro EP, bautizado “Alucinaciones”, a mitad de camino de “Belleza”, el primer disco completo luego de cuatro años, con Martín, Guerrisi, el baterista Aitor Graña, Diego Panich en bajo y Julián Gómez en guitarra.

Con el regreso de Roberto Pasquale y la incorporación de Diego Chamorro en batería y Pablo Galetto en bajo, Juana la Loca editó “Casablanca” en el 2005. La grabación se realizó en una casa alquilada en Temperley, en “ambientes no controlados”: “cantamos adentro de la chimenea, grabamos baterías en la vereda… y de esta manera conseguimos cámaras especiales, con los vecinos de público. Después todo eso lo retocamos en la computadora y ese es el resultado.

fuente: Rock.com.ar

Feb 18

Charly García: teclados y voz

David Lebón: guitarra y voz

Oscar Moro: batería

Pedro Aznar: bajo

Apodados “los Beatles criollos”, Serú Girán tiene como mayor virtud haber dado el paso fundamental para que el rock pasara a ser masivo. Si bien no es la primera “super-banda”, es la primera que logra llegar tanto a las clases bajas como a la media-alta, “a los rockeros y a los chetos”, para utilizar el léxico de la época. Con records de ventas y espectadores en sus shows, este grupo consiguó también fusionar varios estilos musicales, para alcanzar un sonido muy particular, característico de esta transición entre décadas.

La popularidad de este grupo también se ve reflejada en las - ahora tradicionales - encuestas de la revista Pelo. Serú Girán ganó las categorías de Mejor Guitarrista, Mejor Tecladista, Mejor Bajista, Mejor Baterista, Mejor Compositor (García) y Mejor Grupo en Vivo en los años 1978, ‘79, ‘80 y ‘81. A esto se le agrega Grupo Revelación 1978; Mejor Cantante (Lebón) ‘80 y ‘81; Mejor Tema ‘78 (”Seminare”) y ‘81 (”Peperina”) y Mejor Album 1978 (”Serú Girán”). Este fenómeno se mantiene inigualado hasta nuestros días.

Tras las peleas en La Máquina de Hacer Pájaros, Charly García tomó la determinación de dejar la banda y viajar a Brasil con David Lebón, su amigo desde la época de Sui Generis. Con la plata recaudada en el Festival del Amor (Luna Park, 11/11/1977) alquilaron una casa por tres meses en Buzios, al norte de Río de Janeiro. Por no tener dinero suficiente para pagar el impuesto, todos los equipos que llevaban quedaron decomisados en la aduana.

A los dos meses Charly regresa a Buenos Aires para arreglar contrato con Oscar Lopez y Billy Bond. Una noche, en un pub donde se presentaba Pastoral, Charly quedó fascinado con la habilidad de Aznar en el bajo. Esperó a que terminara el show y fue a buscarlo a los camarines. No fue necesaria mucha charla para que Pedro aceptara viajar con él a Brasil e incorporarse al grupo en gestación. «…Cuando lo ví a Pero pelar el bajo, se me cayó la mandíbula hasta la rodilla. Pensé: este pibe es muy bueno, es casi mejor que yo», recuerda en tono de broma David. (Clarín, 03/05/1992).

Con la plata que había recibido como anticipo del contrato, costeó los pasajes a San Pablo de ellos y el de Oscar Moro, a quien ya había apalabrado para viajar. Allá se reunirían con David Lebón. «Esa misma noche tocamos por primera vez juntos y decidimos armar Serú Girán» (Charly García).

Pese a los problemas económicos, esta fue una etapa muy creativa y fructífera: compusieron más de quince temas, de los cuales se seleccionaron los mejores para la edición del primer disco.

Las sesiones de grabación comenzaron en los estudios El Dorado de San Pablo, y culminaron en ABC Recording Studios de Los Angeles, Estados Unidos.

Para “Serú Girán” (1978) contaron con la colaboración de Daniel Goldberg, quien tenía a su cargo los arreglos musicales y la dirección de la orquesta de 24 músicos que participó en algunos temas como “Eiti-Leda” o “Serú Girán”. La complejidad armónica de este proyecto demuestra que, desde el comienzo, las ambiciones que tenían apuntaban mucho más alto que la del resto de los músicos nacionales de ese momento.

El resultado final del disco los entusiasmó mucho: sonaba como una fusión de jazz-rock con música brasilera. Pedro recuerda: «…cuando apareció ese álbum, la prensa le dio una importancia infernal, se creó todo una caso… había un inmovilismo total». La revista Pelo, una de las publicaciones especializadas de la época, decía: «”Serú Girán” es un álbum compacto, extremadamente pulido en su producción, a pesar de lo cual suena menos armado que La Máquina de Hacer Pájaros. (…) Serú Girán debuta con un buen álbum. Una música que trasluce los nuevos horizontes de García y sus nuevos compañeros de ruta.» (Pelo Nº104).

El primer show en vivo de Serú Girán tuvo lugar en el Riachuelo, a bordo de un barco anclado. Este recital - al cual sólo asistieron periodistas, músicos y amigos - tenía la finalidad de observar la respuesta de la crítica especializada. Esa noche el grupo se mostró sólido y contundente, lo que parecía, abriría las puertas del público masivo rápidamente.

El debut en vivo de la banda ante el público porteño ocurrió dos semanas después, el 28 de julio de 1978, en el estadio Luna Park, con orquesta (sección de cuerdas y vientos) y circuito cerrado de televisión. En al parte trasera del escenario, una pantalla gigante mostraba a los músicos dirigiéndose a escena. David, Pedro y Oscar salieron vestidos totalmente de blanco, mientras que Charly eligió una malla negra, saco y zapatillas. El comienzo del recital, con la orquesta a pleno interpretando la poderosa introducción del tema “Serú Girán”, presagiaba una noche inolvidable. No fue así. Cuando tocaron el tema “Disco Shock”- una sátira de la música disco, tan en boga en el momento - la gente presente creyó que era en serio y, tras un coro de silbidos, empezaron a pedirle a García el “Blues del Levante”, el tema que había compuesto con motivo de la despedida de Sui Generis. El público quedó desconcertado y el resto del recital transcurrió ante la indiferencia general. La gente no había entendido el mensaje, o Serú no había sabido expresarlo.

Las críticas de los medios contra la banda arreciaron. El diario La Opinión, por ejemplo, publicó que eran lo peor que había en la Argentina, y sostenía que tenían «voces homosexuales». Estas declaraciones eran la culminación de una “campaña de desprestigio” que había tenido lugar contra García, mientras el grupo estaba ensayando en Brasil. La vanguardia de esa campaña había sido el titular: «Charly García, ¿ídolo o qué?».

Para el segundo trabajo discográfico, “La Grasa de las Capitales” (1979), Serú eligió una propuesta mucho más directa. Eliminaron la orquesta, que no había sido totalmente aceptada por el público, y compusieron temas más simples y directos.

La crítica de la revista Pelo a este disco fue bastante positiva: «”La Grasa…” es un disco que va a tener admiradores y detractores igualmente incondicionales. Por un lado, estarán los que darán la bienvenida a un García que abandonó la complejidad y retorna a la temática de crítica social que tan bien desarrolló anteriormente. Y por el otro, habrá quienes condenen esta simplicidad como falta de progreso. Pese a todo, es uno de los trabajos más logrados del año.» (Pelo No 122).

Los rumores de separación quedaron desacreditados con la presentación del long-play, a lo largo de seis funciones en el Auditorio Buenos Aires, previa gira por las ciudades de Córdoba, San Luis y Mendoza. Tras la experiencia frustrante del comienzo, prefirieron no exponerse demasiado y escogieron un lugar pequeño.

El show comenzó en la oscuridad total, mientras se escuchaba el playback del coro de introducción al tema “La Grasa…”. Acto seguido, se encendieron todas las luces y la banda irrumpió en el escenario. “Viernes 3 AM”, “Perro andaluz” y “Los sobrevivientes” fueron los temas más festejados por el público. También hubo lugar para la nostalgia:

“Seminare” y “Eiti-Leda” obtuvieron el reconocimiento de la gente, durante los bises. A fuerza de recitales y tenacidad, Serú logró revertir las opiniones de la crítica y del público. Allí comenzó a gestarse el fenómeno masivo que aún hoy persiste.

El siguiente álbum de Serú Girán se llamaría “Bicicleta” (1980). Años más tarde se recordaría el tercer disco de Serú Girán como lo mejor de la agrupación, llegándoselo incluso a comparar con “Abbey Road”, el transformador duodécimo LP de los Beatles. Sin embargo, en ese entonces, los medios «especializados» no le atribuyeron al material tanta importancia. Por ejemplo, Pelo comentaba: «…el tercer álbum de Serú Girán probablemente recorrerá el camino del éxito que tuvieron los anteriores, pero es difícil que “Bicicleta” representa plenamente el poderío de esta banda. (…) Serú Girán llegó al máximo de sus posibilidades sobre un escenario, pero todavía le falta andar mucho camino en los estudios». (Pelo No 139).

El disco “Bicicleta” - nombre que en un principio Charly había propuesto para el grupo, pero fue rechazado por el resto - fue presentado en Obras, el 6 y 7 de junio de 1980. En el escenario se podían observar ruedas de bicicleta, conejos y flores, algo que llamó la atención del público y de la prensa, por ser el primer grupo que tenía algún tipo de preocupación por la puesta en escena. El hecho se debió a que Serú Girán había delegado la responsabilidad escenográfica a Renata Schussheim, una vieja amiga de Charly. A partir de “Bicicleta”, Serú Girán comenzó con sus grandes shows.
Un mes después, en agosto de 1980, se presentaron en el Monterrey Jazz Festival, en Río de Janeiro. Tradicionalmente, los representantes argentinos en este festival estaban más vinculados al jazz o al tango que al rock progresivo que proponía Serú. Ese año el concierto se dividió en dos partes. En la primera, se presentaban Serú, el guitarrista Pat Metheny y George Duke. El éxito obtenido por los argentinos en esa función fue tal, que los organizadores les ofrecieron volver a tocar en la segunda - la principal - junto a John McLaughlin, Hermeto Pascoal, Edgberto Gismonti y Weather Report. «Cuando tocaba McLaughlin, la gente patinaba y le tiraba avioncitos de papel. ¡Yo me quería morir! Si a McLaughlin le hacían eso, a nosotros nos achuraban», recuerda García. Sin embargo, esta predicción resultó completamente errónea. La principal razón de la respuesta favorable del público residió en la variedad de matices en los temas interpretados por ellos y, asimismo, algunos de éstos tenían una cadencia marcada que invitaba al baile.

Este festival marcó dos hechos muy importantes para la vida del grupo. Por un lado, se hicieron conocer y dejaron una muy buena impresión entre los cariocas, hecho destacado incluso por la prensa argentina (Clarín, 28/08/80). Por el otro, allí fue donde Pat Metheny conoció a Pedro Aznar: el comienzo del fin.

Antes de terminar el año, otros dos hitos en la Historia del Rock Nacional tendrían como protagonistas al grupo. El primero, fueron los dos recitales (12 y 13 de setiembre) en los que tocaron junto a Spinetta Jade. Es un hecho histórico que dos grupos de semejante magnitud estuvieran simultáneamente en el escenario.

Cuando apareció Luis Alberto Spinetta y arrancó con el tema de Sui Generis “Cuando ya me empiece a quedar solo”, la gente entendió que no se encontraba ante un recital común. Luego, de la oscuridad, surgió Charly con el tema “Que ves el cielo”. Bajo un clima enfervorizado, Lebón interpretó “Música del alma” y luego entraron todos los demás: Aznar y Moro, por un lado, Spinetta, Pomo, Satragni y Rapoport y Del Barrio por el otro. Juntos tocaron temas de la agrupación comandada por el Flaco, y la gente aplaudió a rabiar. El recital se cerró con los dos grupos sobre el escenario interpretando “El mendigo en el andén” y “Crisálida”.

La actuación de Spinetta Jade fue muy aplaudida, pese a su difícil estilo. Fue notorio el esfuerzo de Spinetta por lograr mayor simpleza en su música, para que el público de Obras pudiera entender su mensaje. Serú Girán, en cambio, fue ovacionado desde el comienzo, dejando en evidencia el increíble «feeling» que tenía con la gente.

El otro hito importante tuvo lugar en la Rural. El 30 de diciembre, 60.000 personas, según cifras de la Policía Federal, se congregaron para escuchar a la banda número uno: «… el picadero de la Rural estaba abarrotado. Una compacta cola (…) llegaba hasta la estación Pacífico. Aunque la Policía no encontraba clave alguna en la letra de “Alicia en el País”, repetida hasta el cansancio, igualmente retuvo a un puñado de muchachos. Los productores negociaron y finalmente ese 30 de diciembre no hubo detenidos» (Ramos / Lejbowicz, pág.23). García comentaba: «…con este asunto de ir a los recitales y que te lleve la cana, la gente al final se da cuenta de que lo único que te pasa es que vas a dormir en una comisaría, pero que nadie puede para toda la onda». (Humor, año 1981).

En 1981 el presidente de facto Roberto Viola buscó acercarse a los músicos. Inteligentemente, utilizó la fuerte ascendencia de éstos sobre la juventud, para mostrar al país su «aflicción» por los problemas que sufrían los jóvenes. Los rockeros no salían de su asombro. Spinetta recuerda una anécdota al respecto: «Yo les batí un par de cosas y también les sugerí que construyeran el observatorio más grande del mundo… un delirio, pero qué les iba a decir?» (Berti, pág.60). En el tema “Encuentro con el diablo”, David Lebón ironizaba sobre esta reunión: «nunca pensé encontrarme con el jefe / en su oficina de tan buen humor / pidiéndome que diga lo que pienso / qué es los que pienso yo de esta situación.»

“Peperina” (1981), el cuarto disco de Serú Girán, que se había empezado a grabar en abril, fue lanzado para fines de ese año. La historia de Peperina es conocida: «Quiero contarles una buena historia / la de una chica que vivió la euforia / de ser parte del rock / tomando té de peperina». El tema trata acerca de una señorita que escribía notas de rock en Córdoba. Siempre que Serú tocaba en esa ciudad, ella calificaba la presentación uno «un bochorno». De más está decir que, pese a sus defenestrantes críticas, los estadios se llenaban. Se dice que cuando escuchó «su» tema por primera vez, acotó que Serú Girán seguía sin gustarle, pero que García era “un buen sociólogo” (?).

Con respecto al disco, Charly sostiene que es un adelanto notable en cuanto a la calidad de grabación. Sin embargo, la revista Pelo no se mostró muy conforme con este trabajo: «Peperina no impresiona como un álbum compacto. En él hay canciones que nítidamente se diferencian de nivel, literaria y musicalmente. (…) Tienen marcas familiares de toda la música de Serú: canciones melancólicas, melodías agradables sobresaltadas por algún riff ardiente y las mismas falencias de producción que el grupo arrastra desde su primer trabajo discográfico (…) El disco no decepcionará a los seguidores, pero no tiene la homogeneidad de “La Grasa…” y plantea el interrogante sobre el futuro (…) Llegó el momento difícil: están en la cima y lo que hagan puede hacerlos afirmar o tambalearse». (Pelo Nº154).

Por el contrario, Gloria Guerrero, en el número 63 de Humor, comentaba: «El álbum, por lo poco que pude escuchar de él en un cassettito, la gasta, y tal cosa no me sorprende». En el número siguiente, completa: «…probablemente, “Peperina” no representa un ‘enorme’ paso al frente luego de su trabajo anterior. Parece, a fuerza de ser sinceros, algo así como un “álbum complementario” de “Bicicleta”, aunque más suelto y espontáneo».

Los días 4, 5 y 6 de setiembre el disco fue presentado en el estadio Obras. En honor al Sgt. Pepper’s de Los Beatles, Serú Girán salió a escena con un show simple. Esta sencillez permitió que la conjunción música-imagen se diera sin altibajos. En principio, cuando Charly y David compusieron los temas de este disco, García pensó que se trataba más de una película que de un long-play. Por eso se le ocurrió la idea de poner en el recital una pantalla gigante, proyectar videos grabados especialmente y que el grupo tocara en penumbras, acompañando a esas imágenes. Lo que impidió la concreción de esta idea fue el techo demasiado bajo del estadio: la pantalla taparía gran parte del escenario y ellos quedarían ocultos casi completamente. Finalmente, la idea fue descartada.

Para despedir el año, tocaron el 25, 26 y 27 de diciembre en el teatro Coliseo, en la Capital Federal. Para esos shows, Charly contrató a las Bay Biscuits, un grupo de teatro-rock integrado por Vivi Tellas, Mayco Castro Volpe, Lisa Wakoluk, Diana Nylon y Fabiana Cantilo (ésta última sería luego corista estable de la banda de Charly). El número iba intercalado en el concierto y fueron recibidas con chiflidos e insultos de todo tipo.

En enero del ‘81 Aznar es convocado por el guitarrista norteamericano Pat Metheny para incorporarse a su banda. Acordaron encontrarse en Estados Unidos, ya que Pedro viajaría al año siguiente para estudiar en la Universidad de Berklee. Este hecho marcaría el final de la banda.

Las críticas de los discos anteriores coincidían en una cosa: a Serú, en estudios, le faltaba la fuerza y la energía que tenía en vivo. Fue necesario esperar hasta el final mismo de esta agrupación (al menos en ese momento la disolución era definitiva) para conseguir el registro de ese material.

«Cuando Pedro me comentó que se iba, me sentí muy mal - rememora Charly - porque habíamos logrado un grupo que sonaba muy bien (…) Habíamos conseguido mucha comunicación con la gente (…) Además, se nos estaban abriendo las puertas de Europa y sin él no lo vamos a poder aprovechar. Por otro lado, Pedro es un músico que está muy por sobre el nivel de lo que es la Argentina ahora (1982) y era lindo tocar con un tipo así. Pero también me sentí muy bien porque Pedro tiene otras perspectivas de vida y otros gustos musicales. El quiere realizarse como persona, y me parece bárbaro». (Pelo Nº160).

Cuando Aznar le anunció al grupo que se iba, todos decidieron tomarse un tiempo para reflexionar. Fue así que Charly viajó a Brasil para trabajar en su primer disco solista; David se tomó unas vacaciones en Punta del Este y Oscar se quedó en Buenos Aires. Al mes siguiente (febrero de 1982), los cuatro músicos se reunieron para realizar una gira por la Costa Atlántica: San Bernardo, Villa Gessell, Necochea, Pinamar, Miramar, Santa Teresita y, obviamente, Mar del Plata fueron los sitios elegidos por la banda. El día final de la agrupación estaba cada vez más cerca.

Pero la historia del grupo merecía un broche de oro: era necesario un Adiós Serú Girán. Debía ser un concierto espectacular y se organizó para los días 6 y 7 de marzo en Obras Sanitarias, la Catedral del Rock. En esa oportunidad, el grupo «…sonó como nunca y la labor de los músicos en el escenario no escatimó fervor, a pesar de estar grabando en vivo. Charly, David, Pedro y Oscar ofrecieron un espectáculo sólido, vibrante y emotivo, y en el cual se evidenció un soplo más rockero en el estilo del grupo. Pedro Aznar fue despedido con una ovación porque, a pesar de que sus gustos musicales distaban de los del resto del grupo y del público en general, le dio a Serú (…) un sonido muy particular y distintivo». (Leyendas Nº7).

“No llores por mí, Argentina” (1982) terminó siendo una recopilación en vivo de los éxitos más importantes de la banda, con la excepción del tema homónimo y “Popotitos”, un cover del clásico tema.

Al respecto, Gloria Guerrero comenta: «…había tres razones (para esperar este LP). La primera, conservar el último testimonio del trabajo de Pedro Aznar. La segunda, asistir, por fin, al sonido de Serú Girán en vivo. La tercera, tener a mano los temas nuevos: “No llores por mí” y “Pena en mi corazón” (…) Como última obra de Serú Girán-cuarteto, tiene todo el valor histórico y todo el valor que le confiere la indiscutida calidad del grupo». (Humor Nº84).

“No llores…” es un tema fuerte, que marca una especie de resumen de época, una suerte de balance - no olvidemos que fue compuesto en 1982, en los albores de la Guerra de Malvinas, la caída de la Junta Militar y el posterior advenimiento de la Democracia - en un tono de protesta y reproche a la vez, un estilo que tanto rédito le daría a García en los años posteriores.

Si bien en un primer momento se barajó la posibilidad de continuar como trío (pasando Lebón a la doble función de guitarrista y bajista) y, en todo caso, buscar algún reemplazo para las presentaciones en vivo, la falta de motivación fue evidente y el proyecto quedó descartado. Lebón trabajaba en su proyecto solista “El tiempo es veloz” y García ya estaba embarcado en su álbum doble “Yendo de la cama al living / Pubis angelical”.

El 16 de mayo de 1982, Serú participa del Festival de la Solidaridad Americana, organizado ante 60.000 personas en el campo de hockey de Obras, para recolectar elementos para los chicos argentinos que sufrían en Malvinas y agradecer a los países que habían prestado su apoyo y se habían solidarizado con Argentina. Transmitidos en directo por radio y televisión, se presentaron los músicos más importantes del momento: lo que quedaba del ya disuelto Serú Girán, León Gieco, Spinetta Jade, Raúl Porchetto, Nito Mestre, y muchos más.

Desde mediados de 1991 se comenzó a manejar la posibilidad del retorno de Serú. «Se trata de superar un recuerdo. - reflexionaba García por aquella época - Hace mucho que estamos trabajando para no perder la grandeza, para que el tipo que alguna vez vio a Serú Girán lo vuelva a ver y no se decepcione y para que los chicos que no lo vieron tengan un flash». Exactamente eso fue lo que ocurrió. “Serú ‘92″ es, sin dudas, el más flojo de todos los discos de la banda. Mucho más pop, por momentos peca de “light”, falto del compromiso característico.

Sin embargo fue un éxito comercial, con ventas que superaron las 200.000 copias y multitudinarios shows en Rosario, Córdoba y dos en la Capital Federal, éstos últimos ante más de 160.000 personas, los cuales fueron editados en dos nuevos LPs. Si bien los Serú no querían convertir su retorno en un negocio - y menos para otros - ésto no quedó totalmente al margen de sus planes. «Terminemos de una buena vez con la división entre el espíritu y la materia. Es todo lo mismo: sentimos un inmenso placer por tocar y eso tiene un precio que mucha gente no dudará en pagar. Una cosa no excluye la otra» (Pedro Aznar a Clarín, 03/05/92). “¿Si era por plata? Claro que era por plata… entre otras cosas. No vamos a tocar en River por nada. Obviamente que te tenés que defender y una vez que estás ahí arriba, algo tenés que hacer. Y creo que la hicimos bastante bien. La plata es un elemento más, si no la tenés, no podés hacer el show”. (García a Clarín, 21/01/93).

También quedaba flotando la incógnita sobre si el regreso sería para esos shows o si se proseguiría con el proyecto interrumpido abruptamente en 1982. Previo a salir al ruedo, nadie se atrevió a confirmar ninguna de las dos posibilidades, quizás porque ni ellos mismos lo supieran. Durante los bises del segundo y último show de la banda en Buenos Aires, estalló esa pelea latente que reinaba desde tanto tiempo atrás entre García, de fuerte personalidad y líder natural del grupo, y David Lebón, harto de las ansias de protagonismo de aquél. Fue necesaria la mediación de Pedro Aznar para que el guitarrista subiera nuevamente al escenario y así, todos juntos, se despidieran definitivamente de las presentaciones en vivo.

En síntesis, terminó siendo un momento en el cual todos (los de adentro y los de afuera) hicieron de cuenta que el tiempo no había transcurrido. De esa forma, y sólo de esa forma, el retorno de Serú Girán fue positivo. El estallido de los fuegos artificiales que cerraron el show terminó por despertar esa melancólica suposición, para enterrar definitivamente a la banda.

En 1995 se editó una recopilación, “Oro”, aprovechando el lanzamiento de la película “Peperina”, dirigida por Raúl de la Torre y protagonizada por Andrea del Boca en el papel de Patricia Perea (la verdadera Peperina). Este film contiene secuencias documentales del retorno de 1992.

Oscar Moro falleció en julio de 2006, víctima de una hemorragia estomacal.
Fuente: Rock.com.ar

Feb 18

Bahiano fue el cantante, letrista y compositor de Los Pericos, una banda que logró un inédito éxito del reggae en el año 1987. Luego de diecisiete años y doce discos, decidió iniciar su carrera solista, que comenzó con el disco BH+, editado a comienzos del 2005.

La banda estuvo integrada por Matías Zapata (teclados, programación y coros), Pablo Akselrad (guitarras y coros), Matías Méndez (bajo), Hernán Martín (batería), Gustavo Martelli (percusión), Fabián Veglio (trompeta), Alejo Von Der Phalen (saxo tenor y barítono) y Juan Canosa (trombón). Contó además con la participación de Vicentico (en voz) y de Miguel Botafogo Vilanova (en guitarra), como invitados. El primer corte difusión fue “Oyelo”.

Fuente: Rock.com.ar

Feb 18

Formación inicial

Bahiano: voz

Juanchi: guitarra

Topo: batería

Willy: guitarra

Diego Blanco: teclados y coros

Gastón Moreira: bajo

Horace Avendaño: saxo

Marcelo Blanco: percusión

En el año 1987 sacaron su primer disco, a sólo cuatro meses del show debut. En tres meses vendieron 10.000 discos y esa cifra se elevó a 75.000 al medio año. Desataron una fiebre reggae inédita en Argentina, al compás de “El ritual de la banana”.

“King Kong” (1988) fue producido por Herbert Vianna, vocalista de Os Paralamas, y su hit más importante fue “Fronteras de América”.

«Nosotros fuimos moda y recien despues nos hicimos de abajo, que es algo mucho mas duro que al revés. Es bravísimo porque el castigo del boom fue hacernos de abajo, aunque ahi comenzamos a crecer y se pudo ver el aguante de la banda», reflexionaba El Bahiano.

Los dos siguientes discos fueron la prueba de ello, ya que ni “Maxi anfitreu” (1989) ni “Rab a dab stail” (1990) respondieron a las expectativas comerciales o musicales. Como respuesta a este bajón lanzaron “1992″, una recopilación de los mejores éxitos de la banda, pero remixeadas.

“Big Yuyo” (1992) marcó el regreso de Los Pericos a la cima de las ventas. Empujados por “Me late” y “Hacé lo que quieras”. A mediados de 1994 se presentaron en Velez, ante 50.000 personas, en un recital conjunto con UB40 y Paralamas.

“Pampas Reggae” (1994) vendió 60.000 copias en dos semanas. Fue presentado en septiembre del ‘95 en el Teatro Opera, previa gira latinoamericana que también abarcó Miami y Nueva York. Los videoclips de “Párate y mira” y “Mucha experiencia” han permanecido durante semanas en la alta rotación de las cadenas de televisión.

En 1995 participaron del disco homenaje a Sumo (”Fuck You”), interpretando el clásico “El ojo blindado”.

A dos años de su última placa, “Yerba buena” es el sexto disco de los Pericos, y si bien el material fue bien difundido, las ventas nunca volvieron a ser como en otras épocas.

“Mystic Love” fue presentado en la apertura del festival gratuito Buenos Aires Vivo III, en la Costanera Sur. Y luego de muchos años de shows, finalmente editaron una placa grabada en vivo, “1000 vivos”, fiel reflejo de lo que la banda demuestra arriba de los escenarios.

A fines del 2002, editaron “Desde cero”, un disco con doce canciones, cuyo corte difusión fue “Complicado y aturdido”, un cover de los brasileños Os Raimundos. Tuvieron dos invitados: Mimi Maura en “Bolero” y Ciro Pertusi de Attaque 77 en “Desigual”. El disco fue presentado en el Luna Park, en abril del 2004.

Luego de varias semanas de silencio, el Bahiano oficializó su decisión de alejarse de la banda para iniciar una carrera solista. El resto de los músicos siguió adelante, formados con Horacio Avendaño (saxo y voz), Juanchi (guitarras y voz), Diego Blanco (teclados y coros), Marcelo Blanco (percusión y voz), Gastón Gonçalves (bajo y coros), Ariel Raiman (batería) y Willie Valentinis (guitarra y voz).

Fuente: Rock.com.ar

Feb 18

Alejandro Sergi: voz y teclados

Juliana Gattas: segunda voz

Lolo Fuentes: guitarras

Nicolás “Monoto” Grimaldi: bajo

Fue casi lógico: luego de varios años de reinado indiscutido del rock barrial, que es tan áspero y macho como el tango tradicional, y está tan alejado del glamour como Buenos Aires de Hong Kong, en el primer lustro del nuevo siglo apareció el contrapeso: un grupo divertido sin vueltas, desprejuiciado, liviano y atrevido por su ambigüedad sexual. Hoy, Miranda! es el combo más exitoso del rock argentino en el target preadolescente.

Miranda!, que encontró su nombre al homenajear al veterano actor Osvaldo Miranda, se autodefine como “el grupo electro-pop-melodramático argentino”. Con un pie en las baldosas que pisó el primer Virus y otro en las que viene transitando Pimpinela desde hace más de dos décadas, la banda tiene hasta ahora sólo tres discos editados. Dos en estudio, uno de ellos -”Sin restricciones”- responsable de la explosión de ventas, y el tercero en vivo. Un cuarto opus, el DVD del doble en directo, completa su obra.

Es un quinteto: al frente, Alejandro Sergi en voces y programación y Juliana Gattas en voces; la base la ponen Lolo Fuentes en guitarra y voces -“es la guitarra de Lolo”, dice el hit-, Bruno De Vincenti en programación y Nicolás Monoto Grimaldi en bajo.

Debutó en julio de 2001 y luego de una primera temporada en la que se presentó en recitales de propuestas independientes y fiestas electrónicas, Miranda! consiguió el 3º puesto en el rubro Revelación 2002 de la encuesta anual de Rolling Stone y fue uno de los candidatos al Premio Clarín Espectáculos 2002 en Música Rock Revelación. Otra de las distinciones que consiguió en ese primer año fue que Gustavo Cerati votó a “Imán” como mejor tema del año en la encuesta del Suplemento Si de Clarín.

En noviembre de 2002 hizo su debut discográfico con “Es mentira”, un álbum grabado en el estudio de Sergio y De Vincenti con producción de este último, y editado por el sello independiente Secsy Discos. “El regreso del glamour…el pop nacional festeja otra vez la frescura y el optimismo…”, dijo un comentarista de Clarín Espectáculos el 20 de noviembre de 2002. Rolling Stone, en su edición de diciembre de ese mismo año, también aplaudió: “¡Upa el ánimo! El poptimismo electrónico porteño tiene en Miranda! otra razón para seguir creyendo en el glamour…”

En el invierno de 2003 aparecieron las primeras evidencias de que el grupo estaba destinado a ser masivo. Luego de sus primeras apariciones en MTV, Miranda! ofreció su primer concierto en un teatro. Fue en el ND/Ateneo de la ciudad de Buenos Aires, el 16 de agosto de ese año, y ocho horas antes del show se agotaron las 600 localidades de la sala. En esa velada se presentaron como invitados Gustavo Cerati y Leo García.

A finales del año, el grupo fue nominado a los MTV Video Music Awards Latinoamérica 2003 en dos categorías: como Mejor Artista Nuevo de Argentina, junto a Carajo, Emme, Kevin Johansen y Vicentico, y como Mejor Artista Independiente junto a Hermanos Brothers, Panda, Totus Toss y Volován. En la fiesta de presentación de nominados que la señal realizó en Buenos Aires, el grupo se cruzó por primera vez con el dúo Pimpinela en un medley de “Casualidad” más “Olvídate”. También en el cierre de esa temporada, la encuesta anual del Suplemento Si del Diario Clarín distinguió a Miranda! como revelación del año.

En 2004, mientras que “Es mentira” era editado en México y Chile y reeditado en Argentina, luego de ser remezclado y remasterizado por Tony Rodriguez, Mario Breuer y Andrés Breuer, la banda terminó de grabar y mezclar en los estudios Panda de Buenos Aires su segundo album, “Sin restricciones”. Producido por Eduardo Schmidt y Pablo Romero, integrantes de Árbol, el disco fue mezclado en los estudios Panda en Buenos Aires y masterizado en Los Ángeles, Estados Unidos, por Tom Baker. Fue editado por Pelo Music en setiembre. José Bellas, en el Suplemento Si de Clarín, opinó: “Menos ornamentado, más directo y mejor producido que “Es mentira”, el segundo de Miranda! gana en dinamismo… Se sacan la presión de encima y proponen lo mismo de siempre: que su ritual de fiesta y romance no decaiga.”

El grupo cerró el año siendo siendo nominado por segunda vez para los premios MTV Video Music Awards Latin America, pero esta vez en la categoría Mejor Banda Alternativa de la región.

El año del gran despegue sería 2005. Con “Yo te diré”, rotando en los rankings de popularidad de las radios más escuchadas de Buenos Aires, “Sin restricciones” resultó ganador del Premio Gardel -el Grammy argentino- en la categoría Mejor Album Grupo Pop.

Para consolidar ese éxito, la banda realizó en abril dos conciertos con entradas agotadas en el teatro más importante de Buenos Aires, el Gran Rex. Ambas funciones resultaron una fiesta tal, que el registro de esos shows fueron elegidos para que sean la base del primer DVD del grupo: “Miranda! en vivo sin restricciones”, que sería editado en julio de ese mismo año. La edición incluye un CD con una selección de temas en vivo también registrados en esos shows del Gran Rex.

En septiembre, Miranda! fue nominado en cinco categorías para los Video Music Awards Latinoamérica México 05 de la cadena MTV: Mejor grupo o Dúo, Mejor Artista Alternativo, Mejor Artista Sur, Video del Año (por “Don”, dirigido por Joaquín Cambre) y Artista del Año.

“Quereme”, un EP editado a mediados de 2006, fue un tributo a las telenovelas, en el cual interpretaron varias canciones clásicas de culebrones televisivos argentinos, como “Quereme… tengo frío” (de “Piel naranja”), “Una lágrima sobre el teléfono” (de “Una voz en el teléfono”) y “Esa extraña dama”.

Luego del alejamiento de Bruno, la banda lanzó “El disco de tu corazón”, una placa producida por Cachorro López.

Fuente: Rock.com.ar

Feb 17

Nacen en 1993, en la localidad de San Martín, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Resistencia Suburbana es una banda de reggae contestatario que manifiesta con elocuencia la realidad, la lucha, el descontento popular y que tira por la ventana uno de los tópicos más comunes del género: No problem. Al cual ellos mismos transforman en “Sí problem”. Consecuentemente con esta actitud, los integrantes de la banda se unen por una coincidencia ideológica: fuertes defensores de los derechos humanos, apoyan incondicionalmente la legalización de la marihuana (para el uso medicinal en enfermos terminales). Autodefinidos como una banda luchadora y con mucha energía, se convirtieron en una de las agrupaciones más representativas y con mayor proyección de la escena del reggae argentino. En 1996 editan Cuentas Pendientes, su debut discográfico, grabado de forma casera. En el 2000 editan Resistencia + IVA, grabado y producido por Goy Ogalde disco con el que comienzan a aumentar el número de seguidores en cada uno de sus shows. En el 2003 sale La Unión Verdadera, una respuesta a un mundo que según ellos, está dividido por el odio y donde participan reconocidos músicos argentinos como Pity Álvarez, cantante y guitarrista de la banda de rock Intoxicados. En el álbum incluyen una canción llamada Estamos cada vez más Yankis, en el cual critican la inclusión de términos en inglés en el lenguaje cotidiano argentino. Debido al constante crecimiento de la banda, en el 2004 deciden compilar sus dos primeros discos en uno solo y relanzarlos bajo el nombre de Cuentas pendientes,Palabras Poderosas, agregándole una versión en castellano de Iron, Lion, Zion, la legendaria canción de Bob Marley. En 2006 sacan un su ultimo disco “Cosas que nadie oía” y el 24 de noviembre hacen un gran recital en El Teatro de Federico Lacroze. Este recital marca un antes y un después en la banda ya que decidieron contratar a la productora Luxe Visuales para que los filme y posteriormente lance un dvd. Por último, cabe resaltar que ésta banda se ha hecho popular más que nada gracias a la difusión de boca en boca de la gente, así como a través de internet. El DVD de resistencia Suburbana, llamado “ Worrrsss !!!“ finalmente esta en la calle desde el dia 11 de Enero, cuenta con 23 temas, en los cuales se incluyen 2 covers Iron Zion Lion de Bob marley, y Bush Doctor, de Peter Tosh Tambien cabe destacar el homenaje en la cancion “ Luz de Amor“ para el ex cantante de Sin semilla, fallecido unos años atras.

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