Mar 20

Franco Barroso: piano y guitarra acústica de 12 cuerdas

Mariana Bianchini: voz

Pablo Contursi: batería, percusión y guitarra acústica

Sergio Álvarez: bajo, guitarra acústica y eléctrica

Esta banda se forma en diciembre de 1998 y al poco tiempo participa de un disco tributo a Charly García llamado “Cerca de la revolución”, para el cual aportaron una versión de “Demoliendo hoteles”. El propio García elogió el tema “Una onda bastante punk. Me gusta”, dijo (Clarín, enero de 2000).

Entre marzo y abril del 2000 graban “Sonrisas de plastilina” en los estudios Circo Beat y El Pie, para el sello Ultrapop.

“Las canciones atraviesan rimos punk y suelen desviarse a escalas jazzísticas y de rock avant-garde”, publicaba La Nación (13/6/2001), en la crónica del show de Living Colour en Obras, en el cual Panza fue telonero. A partir de ese momento lograron buena repercusión en diversos medios gráficos, radiales y televisivos.

El siguiente trabajo discográfico de la banda (”El marajá de San Telmo”, 2002) también fue muy favorablemente comentado por los medios: “…un compendio de actitud punk, cultura de garage, mucho rock indie de los 90 y una cantante, Mariana Bianchini, con actitud y personalidd para plantarse bien adelante (léase en los discos y en escena), es interesante por donde se la vea” (La Nación, 31/5/2002). Se trata de un EP con dos temas nuevos, versiones en vivo de canciones anteriores y un cover de Eurythmics (“Here comes the rain”). En julio, Javier González reemplaza al anterior bajista de la banda.

En octubre del 2003 editaron “Infanticidio”, de 15 temas, también para Ultrapop.

El tercer LP, “Nada es rosa”, se editó en 2005. Más conceptual que su antecesor, se grabó en los Estudios Panda con Facundo Rodríguez como ingeniero y se mezcló en MrMaster, a cargo de Eduardo Bergallo. Para éste trabajo ya integraba la banda Franco Barroso, en bajo.

“Pequeños fracasos v2.0 llegó con cambios en la distribución de instrumentos: Barroso pasó al piano y a la guitarra acústica de 12 cuerdas; Alvarez le sumó el bajo a la guitarra acústica y a la eléctrica y se sumaron Martín Pantyrer en saxo y clarinete y Facundo Rodríguez en sintetizador. El material es una readaptación de los temas a un formato distinto, con piano en lugar de guitarra.

fuente: Rock.com.ar

Mar 19

Panza, el grupo liderado por la cantante Mariana Bianchini, presentó este sábado en el CC Borges su último trabajo: “Pequeños Fracasos V2.0″, una mirada acústica y descomprimida de algunas de sus canciones.

Panza

Es inevitable no fijar la mirada en la vocalista. Cualquier otra pretensión resulta forzosamente periodística, tal como prestar atención a los variados arreglos de la guitarra, o a los sutiles fraseos del bajo, o a los meticulosos merodeos del pianista. La batería acompaña firme, también, y las intervenciones del saxo son breves y significativas. En conjunto, estamos ante la presencia de una banda consolidada que oscila entre el rock, el pop, el punk, el garage y ciertas armonías de jazz que enriquecen el resultado final. Pero la cantante está jugando a otra cosa. Tiene ese magnetismo que convierte a una pieza en esencial e irreemplazable.Suele pasar en nuestro sufrido rock que los cantantes o frontmen gozan de autoridad, presencia y actitud para captar la atención del público, pero carecen de cualidades esenciales como la precisión, la riqueza y el carácter en el canto. También puede suceder lo contrario. Sin embargo, ésta es una de las excepciones: la irreverencia adulta y justificada líricamente, infiltrada entre bailes precisos y evocativos, se complementa con bellas melodías y una voz nítida que entona y se convierte en áspera cuando se le da la gana. Una actitud combativa suave, femenina, seductora y andrógina. (“Si ser femenina es vestirse de rosa / si ser femenina es sólo ser tu esposa / si ser femenina es cantar canciones bobas / no lo soy”).

En este clima se sucedieron una tras otra las canciones de Panza, prevaleciendo las de sus dos últimas placas de estudio (“Infanticidio” y “Nada es rosa”), pero, al igual que en el disco de versiones que estaban presentando, también recrearon acústicamente temas de sus primeros discos. Entre todos, se destacó la interpretación de “Nada es rosa”, cantada sin amplificación, a los pies del público, haciendo gala de la promoción acústica del show. Ante lo inusual del acontecimiento, Bianchini se justificó declamando que “sino seríamos unos caretas”.

fuente: Rock.com.ar