Muchas bandas destacadas y mucha gente con sed de rock; éso es lo que generan fechas como las del sábado. Quilmes Rock día 2.

Los Piojos. Foto: Diego Paruelo
Festival: “Certamen musical, teatral, cinematográfico o deportivo. Esa es una de las definiciones que aparece en el diccionario”. El Quilmes Rock, justamente, es uno de los festivales que más gente congrega y éste fin de semana en el estadio de River Plate, se vivieron tres fechas a puro rock nacional.
Los Guasones dejaron de ser “reyes de la noche” y se transformaron en los reyes de la tarde, abriendo la segunda jornada del sábado. Arrancaron a las 17 hs con un campo ya colmado de gente y si bien hicieron un repaso por sus dos últimas placas, no hubo adelantos del material que comenzaron a grabar a mediados de marzo, por lo que habrá que esperar un poco más para conocer lo nuevo de la banda platense.
No Te Va Gustar cruzó el charco y también dijo presente. No son argentinos pero al igual que La Vela Puerca son una banda de esas que ya pagaron derecho de piso y al venir, están como en casa. Los uruguayos fueron el segundo grupo, abrieron su set con el ya clásico “Al vacío”. Doce fueron los temas que conformaron la lista y para el cierre quedó “Te voy a llevar”, combinado con “Todo un palo” de los Redondos, que produjo un gran estallido en el estadio.

Charly con Ratones Paranoicos. Foto: Leo Liberman
La noche estaba terminando de caer cuando todo River se volvió paranoico. El recital fue más que un lindo momento musicalizado por una clásica banda del rock nacional; fue el primer show, tras 10 años, con su formación original. Pese a haber estado alejado de la banda por mucho tiempo el crecimiento de Memi es innegable y le dio una artística renovación a temas como “Sigue girando”. A eso se le sumó una gran sorpresa… llegando a la mitad del show una leyenda viva, nada esperada, se hizo presente en el escenario: “Mister Say No more” salió y provocó una ovación total al dirigirse a los teclados y empezar a tocar “Cerca de la Revolución”. Lejos del Charly violento del que tanto se habló en las últimas horas, se lo notó por demás relajado y eufórico ante la presentación en un River repleto; actitud que era compartida por lo demás miembros de los Ratones. Juanse, Charly y compañía realmente hicieron vivir uno de los mejores momentos de la velada. Infaltable fue el final con un Juanse descamisado que antes de retirarse del escenario, mientras la banda seguía tocando, trepó a los caños de la estructura.

Las Pelotas. Foto: Leo Liberman
La cuarta banda fue Las Pelotas y generaron un gran signo de interrogación ¿Recital despedida? Es la gran pregunta: horas antes, unos allegados aseguraban que al parecer esa sería la última presentación con Sokol y que el futuro de la banda todavía era incierto. Pase lo que pase, innegable es que brindaron un show impecable, en el cual tocaron casi 20 temas. No faltaron clásicos de la talla de “Día feliz”, “Bombachitas rosas” (tema que el propio Sokol dedicó a los peloteros de siempre), “Esperando el Milagro” y “Capitán América”. Como no podía ser de otra manera, el que no estuvo ausente en la noche fue Roberto Pettinato. El tiempo confirmará si los presentes tuvieron el privilegio de asistir a la despedida.
La puntualidad que respetó la grilla fue realmente destacable y, al terminar el show de Las Pelotas, se podía divisar la velocidad con la que el escenario, a oscuras totalmente, iba mutando para transformarse en el centro del “ritual”.
Pese a ésos esfuerzos notorios, la ansiedad por el comienzo del show de Los Piojos era enorme. Banderas que no paraban de agitarse y euforia contenida que comenzó a estallar ni bien las luces del estadio de apagaron. En ese momento, las pantallas del escenario proyectaban frases de “Civilización”, la última placa de la banda del Palomar. “Dios perdona; el hombre, a veces; la Naturaleza, nunca”, “La tierra se está quitando de encima al peor enemigo” fueron algunas de las que se se vieron en las pantallas antes de que aparezca una especie de collage con todas las tapas de su discografía… Luego los integrantes iban apareciendo lentamente, aumentando la desesperación y la ansiedad de las 60 mil personas que esperaban por ellos: un Citroen, un sidecar, una bicicleta triple y un Masserschwitt trasladaron a todos sus miembros y los dejaron en sus respectivos puestos.
Por fin apareció Ciro y “Manjar” dio comienzo al show central de la fecha, donde se disfrutaron temas de todas las épocas. No faltó el lugar para los homenajes: con su armónica, Ciro tocó el himno para los héroes tan poco reconocidos del país: los combatientes de Malvinas. A las 12 de la noche, otro homenaje, el cual lejos estuvo de ser un minuto de silencio: el líder de la banda pidió que el pogo de las 12 sea tan potente y alegre como el personaje al que iba dedicado, y así fue que “Como Alí”, o más bien lo que genera el tema en la gente, fuese dedicado al recientemente fallecido Jorge Ginzburg.
Sin dudas la primera presentación de “Civilización” en un estadio abierto en la ciudad de Buenos Aires estuvo impecable… Y la lista permitió también recordar clásicos como “Verano del 92″, “Ruleta”, “Ay ay ay” entre otros. Y como dijo Ciro: “estén atentos”, porque parece que en cualquier momento vuelven sorpresivamente al Luna Park.fuente: Rock.com.ar
