Apr 8

Muchas bandas destacadas y mucha gente con sed de rock; éso es lo que generan fechas como las del sábado. Quilmes Rock día 2.

Los Piojos

Los Piojos. Foto: Diego Paruelo

Festival: “Certamen musical, teatral, cinematográfico o deportivo. Esa es una de las definiciones que aparece en el diccionario”. El Quilmes Rock, justamente, es uno de los festivales que más gente congrega y éste fin de semana en el estadio de River Plate, se vivieron tres fechas a puro rock nacional.

Los Guasones dejaron de ser “reyes de la noche” y se transformaron en los reyes de la tarde, abriendo la segunda jornada del sábado. Arrancaron a las 17 hs con un campo ya colmado de gente y si bien hicieron un repaso por sus dos últimas placas, no hubo adelantos del material que comenzaron a grabar a mediados de marzo, por lo que habrá que esperar un poco más para conocer lo nuevo de la banda platense.

No Te Va Gustar cruzó el charco y también dijo presente. No son argentinos pero al igual que La Vela Puerca son una banda de esas que ya pagaron derecho de piso y al venir, están como en casa. Los uruguayos fueron el segundo grupo, abrieron su set con el ya clásico “Al vacío”. Doce fueron los temas que conformaron la lista y para el cierre quedó “Te voy a llevar”, combinado con “Todo un palo” de los Redondos, que produjo un gran estallido en el estadio.

Charly con Ratones Paranoicos

Charly con Ratones Paranoicos. Foto: Leo Liberman

La noche estaba terminando de caer cuando todo River se volvió paranoico. El recital fue más que un lindo momento musicalizado por una clásica banda del rock nacional; fue el primer show, tras 10 años, con su formación original. Pese a haber estado alejado de la banda por mucho tiempo el crecimiento de Memi es innegable y le dio una artística renovación a temas como “Sigue girando”. A eso se le sumó una gran sorpresa… llegando a la mitad del show una leyenda viva, nada esperada, se hizo presente en el escenario: “Mister Say No more” salió y provocó una ovación total al dirigirse a los teclados y empezar a tocar “Cerca de la Revolución”. Lejos del Charly violento del que tanto se habló en las últimas horas, se lo notó por demás relajado y eufórico ante la presentación en un River repleto; actitud que era compartida por lo demás miembros de los Ratones. Juanse, Charly y compañía realmente hicieron vivir uno de los mejores momentos de la velada. Infaltable fue el final con un Juanse descamisado que antes de retirarse del escenario, mientras la banda seguía tocando, trepó a los caños de la estructura.

Las Pelotas

Las Pelotas. Foto: Leo Liberman

La cuarta banda fue Las Pelotas y generaron un gran signo de interrogación ¿Recital despedida? Es la gran pregunta: horas antes, unos allegados aseguraban que al parecer esa sería la última presentación con Sokol y que el futuro de la banda todavía era incierto. Pase lo que pase, innegable es que brindaron un show impecable, en el cual tocaron casi 20 temas. No faltaron clásicos de la talla de “Día feliz”, “Bombachitas rosas” (tema que el propio Sokol dedicó a los peloteros de siempre), “Esperando el Milagro” y “Capitán América”. Como no podía ser de otra manera, el que no estuvo ausente en la noche fue Roberto Pettinato. El tiempo confirmará si los presentes tuvieron el privilegio de asistir a la despedida.

La puntualidad que respetó la grilla fue realmente destacable y, al terminar el show de Las Pelotas, se podía divisar la velocidad con la que el escenario, a oscuras totalmente, iba mutando para transformarse en el centro del “ritual”.

Pese a ésos esfuerzos notorios, la ansiedad por el comienzo del show de Los Piojos era enorme. Banderas que no paraban de agitarse y euforia contenida que comenzó a estallar ni bien las luces del estadio de apagaron. En ese momento, las pantallas del escenario proyectaban frases de “Civilización”, la última placa de la banda del Palomar. “Dios perdona; el hombre, a veces; la Naturaleza, nunca”, “La tierra se está quitando de encima al peor enemigo” fueron algunas de las que se se vieron en las pantallas antes de que aparezca una especie de collage con todas las tapas de su discografía… Luego los integrantes iban apareciendo lentamente, aumentando la desesperación y la ansiedad de las 60 mil personas que esperaban por ellos: un Citroen, un sidecar, una bicicleta triple y un Masserschwitt trasladaron a todos sus miembros y los dejaron en sus respectivos puestos.

Por fin apareció Ciro y “Manjar” dio comienzo al show central de la fecha, donde se disfrutaron temas de todas las épocas. No faltó el lugar para los homenajes: con su armónica, Ciro tocó el himno para los héroes tan poco reconocidos del país: los combatientes de Malvinas. A las 12 de la noche, otro homenaje, el cual lejos estuvo de ser un minuto de silencio: el líder de la banda pidió que el pogo de las 12 sea tan potente y alegre como el personaje al que iba dedicado, y así fue que “Como Alí”, o más bien lo que genera el tema en la gente, fuese dedicado al recientemente fallecido Jorge Ginzburg.

Sin dudas la primera presentación de “Civilización” en un estadio abierto en la ciudad de Buenos Aires estuvo impecable… Y la lista permitió también recordar clásicos como “Verano del 92″, “Ruleta”, “Ay ay ay” entre otros. Y como dijo Ciro: “estén atentos”, porque parece que en cualquier momento vuelven sorpresivamente al Luna Park.fuente: Rock.com.ar

Apr 7

El Quilmes 2008 es historia. Habrá que esperar, entonces, otros trescientos y picos de días para que el rock vuelva a desfilar por estas instalaciones. Atrás quedaron las sorpresas, algunos desajustes técnicos y varios momentos únicos e irrepetibles.  

En la luna final, el público demoró su llegada y las localidades disponible tardaron en completarse. Sin embargo, los tempraneros lograron disfrutar de Massacre y de Black Rebel Motorcycle Club, casi en su máxima expresión.  

Con algunos minutos de retraso, Divididos inició su distorsionado viaje a fuerza de guitarras filosas y bases aplastantes. Emulando al morocho ausente, segundos antes, Ricardo Mollo, Diego Arnedo y Catriel Ciavarella habían arribado al escenario principal con llamativas pelucas afro. Tras el guiño, los acordes de Salir a Asustar marcaban el principio del fin.

La aplanadora se tomó unos pocos segundos para acomodarse e hipnotizar a las almas presentes. Tanto anteojo, Elefantes en Europa y La Ñapi de mamá, del injustamente ignorado Gol de Mujer, marcaron el primer quiebre. A continuación, Peteco Carabajal, junto a su incansable violín, ilustró la belleza de Ortega y Gases y de Qué Ves.

Cuando la tensión parecía tender una pequeña tregua, la guitarra de Mollo “escupió” los acordes fundacionales de Voodoo Chile. Entonces, la calma precoz terminó y el caos disonante volvió a reinar los mares de la deformación. Alambre González, a esta altura el cuarto integrante del grupo, mostró sus rasgos artísticos en Par Mil, de Narigón del siglo, y en Zombie, también de Gol de Mujer.

Luego de varios amagues, el trío decidió presentar un tema nuevo, arbitrariamente bautizado Buscado un ángel por quién escribe estas líneas. Ricardo, al respecto, sólo dijo: “…es una canción nueva, mañana seguro está en Internet…”.

Para la última curva, la banda guardó sus mejores cartuchos. A saber: Paisano de Hurlinghan, Cielito Lindo, Sobrio a las Piñas, El 38 y Ala Delta; En ese orden y sin respiro. No obstante, el gran sobresalto llegó gracias a una enérgica versión de Next Week con Wallas y Fernando Ruiz Díaz como invitados.

fuente: Rock & Pop

Apr 6

A partir de los rumores vinculados a la inminente salida de Alejandro Sokol de la banda, el show de Las Pelotas se convirtió en la comidilla del día 3 en el Quilmes Rock. Así, a medida que se acercaba la hora del show, los rumores sobre idas y venidas fluían por los pasillos del estadio. Una sola cosa es segura: Sokol estuvo en un camarín aparte, lejos del resto de su ¿ex? compañeros.

Esa tensión latente en el camarín, también se trasladó al público, que coreó con ganas y más de una vez “El Bocha no se va”. Y la tensión, finalmente, también estuvo en los escenarios. No hubo, en más de 60 minutos de show, ni una de las habituales morisquetas que Sokol y Daffunchio se prodigaban en cada concierto. Tan sólo un paseo conjunto por la pasarela cuando el show daba la vuelta hacia la recta final. Tampoco hubo interacción alguna con el resto de la banda.  

Sin embargo, y a pesar de lo narrado, el show no fue afectado desde lo musical. Certero, contundente y, en algún que otro pasaje, hasta emotivo. Verlo a Sokol cantando Bombachitas Rosas allá en el extremo de la pasarela con un campo rendido a sus pies, mueve algunas fibras íntimas. Su cara curtida de rock denotaba un dejo de tristeza. ¿Habrá sido la última vez? No hubo mención alguna sobre el tema del día, pero sí hubo lugar para hits como Basta, Muchos Mitos, Siento Luego Existo (con Pettinato al saxo); temazos como Capitán América o Sin Hilo o el clásico Sumo (hasta aquí la banda más versionada del festival y aún falta Divididos) Debedé, con la presencia de Gillespi y su trompeta.

Tanto por la música como por las situaciones que rodearon al show, la presentación de Las Pelotas en este Quilmes quedará en el recuerdo por un buen tiempo. Qué vendrá de aquí en más, por ahora, sólo lo sabe el seno interno de la banda. Para el resto, pura especulación.

Apr 6
Sucia Estrella

Lamentablemente, los problemas técnicos sorprendieron a Los Ratones Paranoicos ya en el escenario. No hubo tiempo para casi nada. Por tal motivo, el inició del set paranoico fue errático, dubitativo y algo confuso. Sin embargo, la experiencia de Juanse y sus muchachos floreció al instante y el falso arranque quedó rápidamente en el olvido.

Cuando todo volvió a funcionar con normalidad, Charly García subió al escenario – para no bajarse nunca más - y el festival retomó su estado lógico y natural. Acto seguido, Cerca de la revolución, Influencia y No importa, del gran García, musicalizaron un encuentro distendido y, al mismo tiempo, divertido.

A esta altura, la gente había captado la importancia del momento y, desde su lugar, aportaba lo suyo. El Rock del Pedazo y El Rock del Gato obligaron al público a un revuelto generalizado y masivo.

Sin lugar a dudas, la visita de Charly García modificó el plan original. La lista sufrió incontables cambios. No obstante, el show ganó en intensidad y en musicalidad. Los Ratones Paranoicos aceptaron el intercambio de roles con naturalidad y sin reproches. Charly, mientras tanto, jugó, tocó y, como era de esperar, agradeció.

fuente: Rock & Pop

Apr 6
Los Piojos noquean Como Ali

A esta altura, es incontrastable que Los Piojos es la banda activa más grande del país. Alguno podría argumentar con criterio que si llenan otro River casi sin esfuerzo, es lógico que se les adjudique tal título. Pero la cuestión va más allá de cuántos tickets salieron de las boleterías. No se trata de un duelo de hinchas, ni de ver quién lleva más gente. Lo que genera cada canción que sale del escenario en las 50 mil personas que pueblan el estadio es lo que confirma lo antedicho. No hay tema que pase indiferente. No hay estribillo que deje de ser coreado. Aunque ya se haya cantado mil veces o unas pocas como en el caso de los más nuevos. A todos se les pone la misma garra; la misma entrega.

Parece ser moda en este Quilmes Rock preparar algo especial para la apertura. Varias bandas ya lo han hecho y Los Piojos dieron la nota cuando todos los miembros del grupo ingresaron en un vehículo distinto. La secuencia de Manjar atronaba con ritmo disco, mientras Batería, Percusión y Teclados, entraban en bicicleta. El Bajo, eligió un Citroen 3cv color celeste. Las Guitarras, una moto. Y finalmente Ciro, hizo lo propio en un diminuto autito rojo.

Al tremendo escenario instalado en River, la banda sumó la misma escenografía que utilizaran en aquellas presentaciones fantasma en el Luna Park del año pasado. Es decir, dos generosas pantallas de leds apoyadas en el suelo del escenario, que aportaron vibrantes imágenes a lo largo de todo el show.

Una hora y veinte minutos después del comienzo, ya en la medianoche, Ciro se tomó un respiro y anunció que el siguiente pogo iba a estar “dedicado a Jorge Guinzburg”. “Que se venga el pogo de las 12”, clamó y de allí al inició de Como Alí hubo una fracción de segundo. Devolución de gentilezas y pequeño homenaje a la sección que el conductor recientemente fallecido tenía en Mañanas Informales, en donde pogueaban con EL hit de Máquina de Sangre.

De allí en adelante el aparato de medir el agite prácticamente trabajó a destajo y encontró picos en canciones como Ruleta, Pacífico, Verano del 92 (con la Chilinga en pleno sobre el escenario), Genius y Cruel (con Daniel Buira en batería), o el final antes de la tradicional lectura de banderas con Muévelo y Babilonia.

El fenómeno de Los Piojos no parece tener fin. Llenan lo que se les ocurra. Pero no es sólo eso. Se encargan de que cada uno de los que estuvo en el show, se lleve el recuerdo de una noche de esas que vale la pena guardar en la memoria.

fuente: Rock & Pop

Apr 5

Con un show que fue de menor a mayor, La Bersuit cerró la segunda noche del Quilmes Rock 2008. Atrás habían quedado los ecos de una tarde bastante roquera, cuando Cordera y compañía tomaban por sorpresa el escenario principal con Ansiando Libertad, una canción extraña para iniciar una lista festivalera.

No obstante, la temperatura subió rápido y la fiesta bersuitera se volvió inevitable. A continuación, Laten Bolas ratificó su categoría de hit y muchos comprendieron porque estaban allí.

“Es tan lindo lo que está pasando, que me olvide saludarlos”, confesaba el pelado para luego, en relación a su primera presentación en el monumental, agregar: “hace un año que no nos vemos”. A esta altura, los presentes habían aceptado la propuesta de la banda. El juego consistía en observar y, al mismo tiempo, copiar el baile de turno.

Mientras tanto, las pantallas aportaban significado a las letras con imágenes fuertes y contundentes. La Bomba de Tiempo, un grupo de percusión que viene ganando seguidores hace ya algunos años, aportó sus parches en Afro del inigualables Bersuit Vergarabat y punto.  La soledad y una transgresora versión de El Tiempo no para despertaban las últimas ovaciones de la jornada. 

La Argentinidad al palo funcionó como una cloaca de descarga. Entonces, el pelado aprovechó esas estrofas para fijar postura y pegar algún que otro palito. Más allá de la verborrea, la banda mostró todo su potencial en Tomo y Se viene, las canciones más festejadas de la noche.

Luego de casi dos horas de show, Cordera decía: “Si no gritan, no seguimos. Esto es un piquete”. Insinuando el final, abandonaban el escenario para, por primera vez, colocarse sus habituales pijamas. A continuación, Madre retomaba el eje ecológico latente en sus recientes trabajos y la segunda fecha del festival comenzaba a cerrarse. Con El Viento trae llegó el final anunciado. Antes, El Lechero y La Bolsa habían irritado las gargantas por última vez.

La segunda luna del Quilmes rock 2008 ya es historia. La Bersuit coronó una presentación contundente, novedosa y sin fisuras. Con una lista algo dubitativa al comienzo y un Gustavo Cordera sobrio, inteligente y muy profesional.

fuente: Rock & Pop

Apr 1

Fanáticos del heavy metal colmaron anoche el estadio de River Plate para presenciar la apertura del festival Quilmes Rock, en donde el mítico cantante Ozzy Osbourne y la banda estadounidense Korn fueron las principales atracciones artísticas.

El plato fuerte de la noche estuvo a cargo de Osbourne, que hizo vibrar tanto a jóvenes como a viejos seguidores de Black Sabbath, la banda que lideró en los 70 junto al guitarrista Tony Iommi y que forma parte del “canon” del rock pesado.

Osbourne demostró su vigencia y su carácter de “showman” al correr por el escenario, arrojar baldes de agua a los espectadores e incluso protagonizar escenas desnudistas, provocando largas ovaciones en el público.

El show recorrió gran parte de la larga trayectoria del cantante, incluyendo tanto temas de Black Sabbath (”War Pigs” y “Paranoid”) como canciones de su último álbum, “Black Rain” y otros de su carrera solista, tales los casos de “Suicide Solution” y “Mr. Crowley”

El set anterior había sido protagonizado por los californianos de Korn, grupo señalado como creador del “nü metal” que gozó de gran popularidad en el país a fines de los 90 y comienzos de esta década y que conserva un número importante de seguidores entre el público “hardcore” local.

Su lista, algo breve, comenzó con “Right Now” y tuvo su momento destacado cuando sonó “We Will Rock You”, de Queen, pegado a “Comino Undone”.

Más temprano, los locales Rata Blanca y Carajo no desentonaron con el clima “metalero” de la noche.

La banda liderada por Walter Giardino precedió a Korn, mientras que el trío de “Corvata” demostró su crecimiento en los últimos años, incorporando melodías y arreglos poco usuales en el ambiente heavy argentino.

El festival, que tiene por sede al Monumental, continuará el viernes, con la una velada encabezada por las actuaciones de Intoxicados, Bersuit, La Mancha de Rolando y los españoles de Marea. Y un día después será el turno de Los Piojos, Las Pelotas, Ratones Paranoicos, No te va gustar y Guasones.

El 6, fecha de cierre en que iba a actuar Lenny Kravitz, será el turno de Divididos y de los incorporados Catupecu Machu, los dark estadounidenses Black Rebel Motorcycle Club, Massacre, Pinker Tones y Estelares.

fuente: La voz

Mar 28

La organizción del festival que comenzará el domingo lanzó en su portal de internet un concurso para que una banda del Under local pueda tocar en River en el marco del Quilmes Rock.

Quilmes Rock

Se sabe que en el Quilmes Rock tocarán artistas enormes como Ozzy Osbourne y Korn entre los internacionales, y Los Piojos, Bersuit, Rata Blanca y Divididos, entre los nacionales. Pero también habrá lugar para una banda del Under local. Esto se debe a un concurso que realiza el portal de internet del festival (www.quilmesrock.tv). Hace unos días se largó la votación y para participar tenés que entrar en la página, votando el video de la banda que te guste haciendo click en la tapita número 5. Se puede votar las veces que uno quiera.

Las bandas que más votos tienen hasta el momento son Teleporter, Ipanema, Cero de Trébol e Indeleble. Asi que solo tenés que entrar, ver los videos y elegir a tu banda favorita. De esta manera, una banda chica podrá tocar en el Quilmes Rock.

fuente: El Rock de mi vida

Mar 26

Te dejamos los horarios para la primera fecha del Quilmes Rock 2008, el 30 de marzo de 2008 en River.

Banda Inicio Fin Set
Carajo 17:20 17:50 30′
Black Label Society 18:10 18:55 45′
Rata Blanca 19:15 20:30 75′
Korn 20:50 22:05 75′
Ozzy Osbourne 22:30 00:00 90′

fuente: Rock & Pop

Mar 21

Con viejas leyendas y no tanto, el festival tiene un comienzo bien metálico. El ex Black Sabbath, Osbourne, habla de lo que significa tocar en Buenos Aires. Y Korn cuentan por qué tardaron tanto en venir.

 

Ni siquiera voy a contestar esa pregunta, es estúpida”, se enoja Ozzy Osbourne al final de la entrevista, al otro lado de la línea, desde su mansión de Los Angeles. Es la primera vez en la charla que demuestra alguna emoción y modifica la forma arrastrada de expresarse. Ozzy no quiere ni oír hablar de la vez que, según cuenta la leyenda, en escena le arrancó la cabeza de un mordisco a un murciélago.

De lo que sí quiere hablar es del show que va a dar el 30 de este mes en el estadio de River Plate, el primer día del Quilmes Rock 08, que será el dedicado al rock más pesado. “Vamos a rockear mucho porque tengo montones y montones de canciones de dónde elegir. Si recibo buen feeling del público, sigo tocando. Cuantos más gritos oigo, más tiempo toco”, promete Ozzy, en charla con Clarín.

Ahora que se cayó Lenny Kravitz, el ex miembro de Black Sabbath se transformó en el plato fuerte del Quilmes Rock, que de todas formas contará con un buen número de bandas nacionales como Bersuit Vergarabat, Catupecu Machu, Intoxicados, Los Piojos, Las Pelotas, Divididos y otras (ver Quilmes Rock…).

La misma noche que Ozzy Osbourne van a tocar -además de los locales Rata Blanca y Carajo- Korn y Black Label Society, dos bandas con las que continuará de gira: después de la Argentina los esperan Chile, Brasil y México. “Lo decidió mi mujer, ella es mi representante -revela-. Korn tiene un buen cantante. Black Label Society es (la banda de) mi guitarrista, Zakk Wylde.”

Ozzy habla poco y bosteza cada tanto. Ya había advertido apenas atendió el teléfono: “Estoy bien pero un poco cansado. Recién llego de Inglaterra.”

¿Viajaste todo el día?

No, llegué hace tres días. Pero tengo jet lag.

A pesar del jet lag, recuerda con cariño su última visita a la Argentina. “Es un país muy interesante -elogia-. Recuerdo un muy lindo cementerio con hermosas tumbas. También recuerdo que el público era genial.”

Cerca de los 60 (los cumplirá en diciembre), Ozzy Osbourne está más allá del bien y del mal. Con Black Sabbath prácticamente inventó el heavy metal, construyó un personaje satánico adorador del demonio, abusó de las drogas y del alcohol, después se desintoxicó y terminó protagonizando por MTV un reality show con su disfuncional familia que fue un éxito y lo transformó en una celebridad aún más grande.

“Es una experiencia que estoy contento de haber tenido -cuenta Ozzy-. Pero en este momento no tengo ninguna gana de dejar de tocar rock and roll para hacer televisión. Para mí, lo primero y lo más importante es mi música.”

¿Por qué pensás que el programa tuvo tanto éxito?

Fue uno de los primeros realities. Ahora todos hacen lo mismo. Es lindo saber que fuiste el primero, pero la verdad es que yo no miraba mucho el programa. No me gustan mucho los realities. Ahora, todos quieren ser el próximo The Osbournes.

¿Viste el de Gene Simmons?

No. ¿Por qué habría de mirarlo? No sé, es estúpido.

Ozzy volvió al rock and roll. Dejó la tele y otras drogas, aunque aclara: “Todavía no estuve en América del Sur. Quién sabe si voy a estar limpio y sobrio por allá.”

¿Extrañás las drogas?

Para serte franco, si las extrañara, todavía estaría tomándolas. La idea de drogarme o emborracharme es genial pero, en cuanto lo hago, ocurren todo tipo de cagadas. Mi familia me tenía miedo cuando bebía. Me volvía loco. Ahora, todo lo que me queda es mi público y mi rock and roll.

Ozzy jura que todas las mañanas hace dos horas de ejercicio y que a su edad se siente muy bien. Entre las cosas que pidió para su camarín, hay dos bouquets florales (la producción sugiere rosas) y nada de animales para sacrificar. Incluso informa, sin que nadie lo pregunte y con la entonación de un eslógan, que su último disco, Black Rain, es el primero que hizo en su vida sin drogas ni alcohol. “Fue una gran experiencia ver si podía hacer el disco o no -se sincera-. Antes pensaba que eran las drogas y el alcohol lo que me permitía hacer música, pero no es así.”

Hincha del Aston Villa y admirador de David Beckham (”es un tipo copado”, asegura), Ozzy parece orgulloso de haber dejado atrás su época más oscura, y también de haber superado con éxito la etapa del tan criticado reality show. Ahora, como dice, sólo le importa su música. Y a eso viene: a rockear ante una multitud que lo espera con ansias de metal.

Fuente: Clarín

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