Apr 6

Juanse: voz

Fabián Quintiero: bajo y teclados

Pablo “Sarcófago” Cano: guitarra

Rubén “Roy” Quiroga: batería

Juanse y Pablo Memi tocaban en la banda “La puñalada amistosa” junto a Gabriel Carámbula. Los constantes enfrentamientos entre ellos los condujo a la separación, y fue así como en 1984 convocaron al resto de los Ratones: Sarcófago y Roy.

La estética y el sonido imitando a los Rolling Stones tiene lugar desde el mismo momento en que Juanse decidió dedicarse a la música. Quizás por esa rebeldía (mezcla de su personaje y de su propia personalidad) les constó encontrar una compañía discográfica que estuviera dispuesta a contratarlos. En 1986 logran grabar el primer trabajo , bajo el sello Umbral (que también tenía a Los Violadores y a V8). Este material tuvo una escasísima difusión, aunque incluía temas como “Bailando conmigo” y “Sucia estrella”. Luego sería relanzado.

Si bien eran considerados como “ese grupo que imita a los Stones”, poco a poco fueron logrando perfilar una personalidad propia. En “Los chicos quieren rock” (1988) se profundiza este “despegar de la copia”, para instalarse más en una “herencia musical”. Este disco los lanza a la masividad e, incluso a llevarlos al lugar de “Grupo Revelación” en las encuestas.

En un reportaje de Gloria Guerrero (en junio del ‘88) se le preguntaba a Juanse por qué a ellos se les permitía recrear a los Stones en un país que se caracteriza por criticar las copias. La respuesta fue: «Lo que pasa es que nosotros no nos manejamos con las réplicas. No nos metimos en un estilo así porque sí; lo asumimos con mucha responsabilidad. Hay mucha gente que siempre dependió de los Stones, la gente se quedó pegada con ese sonido, estaba buscando esa tendencia y la necesita. Yo vengo escuchando a los Rollings desde que tenía seis o siete años; era lo único a lo que me aferraba. Y lo vemos ahora en la gente que va a vernos, todos con sus remeras con las lenguas, su identificación absoluta con la necesidad de un rocanrol que sea más real» (G.Guerrero, pág 218).

En 1989 tomaron parte de una gira organizada por la UCR en apoyo de su fórmula presidencial Angeloz-De la Rua. Charly García, Spinetta, Los Fabulosos Cadillacs y La Torre fueron otros de los invitados. Pero Juanse marcó bien cuál era el propósito de su banda: “Yo toco rock and roll, sea para Angeloz o para Mussolini”.

“Rock del gato” fue el hit de su siguiente álbum, “Furtivos” (1989), que también contenía “Hasta que llegue el dolor” y cuya presentación tuvo lugar en Obras.

En 1990 los cotrata la Sony, con lo que aseguraban su permanencia en el “show business”. Sin embargo, Juanse declaraba “Nosotros no tenemos nada que ver con el rock nacional. No me siento parte de él: digamos que hago rock n’roll y que soy argentino, que es otra cosa” (Berti, pág 155). Es así que el título del siguiente LP cobra vigencia: “Tómalo o déjalo” (1990).

Andrew Oldham, ex-productor de los Stones, de Rod Stewart y de Eric Clapton, viajó a Buenos Aires para trabajar en “Fieras Lunáticas” (1991). Juanse y Oldham viajaron a Estados Unidos para la mezcla final del material. Un obsequio del productor al grupo es la inclusión de la melodía de “Satisfaction” en “Wah wah”. El hit más importante del disco es “Rock del pedazo”.

El 7 de noviembre de 1992 Keith Richards, guitarrista de los Rolling Stones, hacía su presentación en el Coca Cola Rock Festival, junto a su banda, The Expensive Rinos. Como no podía ser de otra manera, el show fue abierto por los Ratones Paranoicos, con Pappo como guitarrista invitado. En diciembre de ese año, los Ratones son convocados para telonear a los Guns N’Roses. En medio del show, Juanse tropieza, cae y se rompe una pierna: es retirado en camilla del escenario, con la multitud de River atónita.

Para “Hecho en Memphis” (1993) se dieron otro gran gusto: grabar con Mick Taylor (guitarrista de los Stones a comienzos de los ‘70). «Tuve una muy buena primera impresión de la banda - comenta Taylor. Realmente suenan muy compactos. Valió la pena» (Clarín, 09/11/93).

Su momento de mayor popularidad lo consiguieron con la visita de los Rolling Stones, en febrero de 1995, y sus cinco shows como teloneros en el estadio de River. Hacia fin de año se lanzó un CD en festejo de los diez años de la banda (”Raros Ratones”), que contó con versiones nunca antes editadas de “Sucio gas”, “Carol” y “Destruida roll”, un tema inédito que había quedado al margen del primer disco.

Juanse editó su primer álbum solista llamado “Expreso Bongo” en 1997 y los rumores sobre la separación de los Ratones corrieron por unas cuantas semanas. De hecho, un show en Velez tuvo su punto fuerte de publicidad justamente en el hecho de ser “el último”.

Sin embargo, en 1998 volvieron a la escena porteña en el microestadio de Obras, con la presencia de Fabián Quintiero en lugar de Memi. Al año siguiente lanzaron “Electroshock”. Le siguieron “Vivo Paranoico” (una recopilación en vivo) y “x16″.

A mediados del 2003 editaron “Enigma”, un EP de cinco tracks, con dos temas nuevos, dos covers y un remix de Enlace, realizado por Diego Ro-K.

“Inyectado de rocanrol vivo” (2006) fue registrado durante los shows en Obras del 2005. Con producción de Pablo Guyot y Alfredo Toth, el material editado en CD y en DVD resume los veinte años de trayectoria de la banda. El corte difusión elegido fue “El vampiro”.

fuente: Rock.com.ar

Apr 6
Sucia Estrella

Lamentablemente, los problemas técnicos sorprendieron a Los Ratones Paranoicos ya en el escenario. No hubo tiempo para casi nada. Por tal motivo, el inició del set paranoico fue errático, dubitativo y algo confuso. Sin embargo, la experiencia de Juanse y sus muchachos floreció al instante y el falso arranque quedó rápidamente en el olvido.

Cuando todo volvió a funcionar con normalidad, Charly García subió al escenario – para no bajarse nunca más - y el festival retomó su estado lógico y natural. Acto seguido, Cerca de la revolución, Influencia y No importa, del gran García, musicalizaron un encuentro distendido y, al mismo tiempo, divertido.

A esta altura, la gente había captado la importancia del momento y, desde su lugar, aportaba lo suyo. El Rock del Pedazo y El Rock del Gato obligaron al público a un revuelto generalizado y masivo.

Sin lugar a dudas, la visita de Charly García modificó el plan original. La lista sufrió incontables cambios. No obstante, el show ganó en intensidad y en musicalidad. Los Ratones Paranoicos aceptaron el intercambio de roles con naturalidad y sin reproches. Charly, mientras tanto, jugó, tocó y, como era de esperar, agradeció.

fuente: Rock & Pop